El inicio del proceso de evaluación ambiental de Malargüe Distrito Minero Occidental III vuelve a poner en primer plano el rol de las provincias en la aplicación de la Ley de Glaciares y el alcance técnico de los estudios ambientales en zonas cordilleranas. Con 71 proyectos de exploración metalífera incorporados dentro de un mismo expediente, la tercera etapa del distrito minero mendocino avanza con especial atención sobre variables glaciares y periglaciares, consideradas dentro del análisis técnico como uno de los factores ambientales más sensibles.
Por Panorama Minero
La apertura formal del procedimiento ambiental, impulsada por la autoridad minera y ambiental provincial, se da en un contexto nacional atravesado por debates sobre competencias jurisdiccionales y estándares de protección en áreas de alta montaña. El Informe Técnico Ambiental identifica desde el inicio proyectos con distintos niveles de interacción potencial con glaciares inventariados, destacando casos como Las Damas -con una porción significativa de su superficie superpuesta- y otros pedimentos como El Vasco, Cobre Rosario, Pinot IX y San Francisco con interacciones de menor escala.
Malargüe Distrito Minero Occidental III abarca aproximadamente 18.754 km² en el sector cordillerano y centro-sur del departamento de Malargüe, integrando proyectos distribuidos en áreas como Río Barrancas, Río Grande y Agua Escondida. La iniciativa, propuesta por Impulsa Mendoza Sostenible, fue categorizada dentro de la etapa de exploración conforme al marco de la Ley 5.961 y el Decreto 820/06, lo que habilita el análisis ambiental previo a eventuales campañas en terreno.
El modelo adoptado considera la simultaneidad potencial de actividades dentro del distrito, un enfoque que busca anticipar impactos acumulativos antes de que cada proyecto avance de forma individual. Para ello, el documento marco socioambiental reúne seis capítulos técnicos que incluyen caracterización ambiental, descripción de actividades exploratorias, metodología de evaluación de impactos y medidas de gestión ambiental.
Zonas periglaciares y matriz ambiental
Además de las superposiciones directas con glaciares inventariados, el análisis técnico identifica proyectos ubicados en sectores con características compatibles con ambientes periglaciares, entre ellos Kaly, Cerro Vallecitos, Cerro Bayo, El Fierro, Gemelos, Alto Pehuenche, Galáctica, Mayorga-Kili Malal, Mora y NIN I. La inclusión de estas variables dentro de la matriz ambiental refleja el peso que adquiere el factor criosférico dentro de la evaluación, en un escenario donde la interpretación técnica del territorio resulta clave para el avance del procedimiento administrativo.
El informe señala que las áreas legalmente restringidas -como glaciares y áreas naturales protegidas- quedan excluidas de cualquier intervención, aunque exige una evaluación detallada de las interacciones indirectas que puedan surgir durante las campañas exploratorias.
Cifras técnicas que definen la escala de la exploración
Desde el punto de vista operativo, el estudio plantea escenarios máximos de exploración que permiten dimensionar el alcance real de esta etapa. Una campaña tipo de 100.000 metros perforados y en términos territoriales, la superficie total potencialmente afectada rondaría los 4 km², apenas el 0,021 % del área total del distrito, cifras que el análisis técnico utiliza para contextualizar la magnitud de las intervenciones previstas.
El relevamiento ambiental también identifica múltiples interacciones con cursos de agua y cauces temporarios en proyectos como Catita, Cerro Vallecitos, Gemelos, Alto Pehuenche, Cobre Rosario y distintos bloques del sector Malargüe South, además de la presencia de puestos rurales, rutas de trashumancia y comunidades indígenas dentro del área de estudio. A nivel cultural, el informe menciona sitios arqueológicos y paleontológicos en pedimentos como Cerro Rincón, Alto Pehuenche, Corcovo, Dulce Juliana y Galáctica, mientras que la probabilidad de vegas y humedales se extiende en mayor o menor medida a todo el distrito.
Un proceso técnico que recién comienza
La resolución que inicia el procedimiento ambiental establece ahora la elaboración de un dictamen técnico independiente por parte de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo y la posterior intervención de organismos sectoriales como Irrigación, IANIGLA, INAI y áreas ambientales provinciales. En paralelo, el informe técnico sugiere avanzar hacia instancias participativas y una eventual audiencia pública, reflejando la escala territorial y la complejidad ambiental de la tercera etapa del distrito.
Con Malargüe Distrito Minero Occidental III, Mendoza profundiza su esquema de evaluación distrital que busca anticipar impactos en un corredor cordillerano amplio, donde el análisis sobre glaciares y ambientes periglaciares aparece desde el inicio como uno de los ejes técnicos centrales, en línea con el debate nacional sobre la aplicación de la Ley de Glaciares y el rol de las provincias en la gestión de los recursos de alta montaña.

























