El esquema, liderado por Orion Resource Partners y respaldado por la DFC y ADQ, ya avanza en África y se articula con actores globales como Mercuria.
Por Panorama Minero
Estados Unidos activó una nueva fase en su estrategia para asegurar el acceso a minerales críticos. En un contexto de fuerte concentración de la cadena global en manos de China, el gobierno norteamericano impulsó la creación del Orion Critical Mineral Consortium, CMC, una plataforma de inversión público-privada orientada a activos estratégicos en producción o cercanos a ella.
El consorcio fue creado por Orion Resource Partners, uno de los principales financistas globales del sector minero, en alianza con la U.S. International Development Finance Corporation, DFC, y el fondo soberano de Abu Dhabi, ADQ. La iniciativa cuenta con US$1.800 millones de capital comprometido y prevé escalar hasta US$5.000 millones en los próximos años.
“El consorcio representa un paso significativo para cerrar la brecha de financiamiento en la cadena de suministro de minerales críticos”, afirmó Oskar Lewnowski, fundador y CEO de Orion Resource Partners.
Un consorcio con lógica geopolítica
A diferencia de los fondos tradicionales, el Orion CMC se focaliza en activos existentes o de producción cercana, con capacidad de aportar minerales en el corto y mediano plazo. El objetivo central es reducir la dependencia de China, que concentra más del 60% del refinado global de cobalto, el 70% del procesamiento de tierras raras y una participación dominante en cobre estratégico.
“El consorcio fue creado para establecer un flujo sólido de inversiones en minerales críticos”, sostuvo Ben Black, CEO de la DFC.
La DFC, creada en 2019, actúa como catalizador de capital privado, alineando financiamiento con intereses estratégicos de Washington. En este esquema participan fondos soberanos como ADQ, que administra activos por más de US$251.000 millones.
El Congo, pieza central del tablero
El primer movimiento del consorcio fue la firma de un Memorando de Entendimiento con Glencore para adquirir hasta el 40% de Mutanda Mining y Kamoto Copper Company, ambos en la República Democrática del Congo, principal productor mundial de cobalto y uno de los mayores de cobre.
La operación valúa ambos activos en aproximadamente US$9.000 millones. Glencore mantendría la operación de las minas, mientras que Orion CMC tendría participación societaria y capacidad de designar directores no ejecutivos, además de intervenir en la comercialización proporcional de la producción.
Desde el Departamento de Estado, el subsecretario Christopher Landau señaló que la transacción se enmarca en el Acuerdo de Asociación Estratégica entre Estados Unidos y la República Democrática del Congo.
La DFC también comprometió más de US$1.000 millones en proyectos vinculados a cobre y cobalto en África, incluyendo iniciativas con Gécamines y Mercuria Energy, además de infraestructura ferroviaria hacia la costa de Angola.
Minerales críticos, defensa y transición energética
El cobalto y el cobre son insumos clave para baterías, vehículos eléctricos, energías renovables, centros de datos, inteligencia artificial y sistemas de defensa. El acceso estable a estos materiales forma parte de la agenda industrial y de seguridad nacional de Estados Unidos.
Frank Fannon, ex subsecretario de Estado para Recursos Energéticos y cofundador del consorcio, sostuvo que el esquema apunta a consolidar un actor privado especializado en metales estratégicos con experiencia en mercados emergentes.
Mercuria y su presencia en Argentina
Mercuria Energy, uno de los mayores traders globales de commodities, aparece como un actor relevante en este ecosistema. La compañía suiza, con ingresos anuales superiores a US$170.000 millones, participa en petróleo, gas, electricidad y metales.
En Argentina, Mercuria tiene presencia en Vaca Muerta a través de Phoenix Global Resources y participa en Metrogas. Además, negocia la adquisición de los activos de Shell/Raízen por entre US$1.500 millones y US$1.900 millones, operación que ampliaría su integración vertical en el país.
Argentina en el radar estratégico
Argentina firmó en febrero el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco, ARTI, con Estados Unidos, que establece un marco bilateral para inversión y comercio en sectores estratégicos, incluidos minerales críticos como cobre y litio.
El esquema se articula con herramientas locales como el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, RIGI. En paralelo, el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos, EXIM Bank, modificó su Country Limitation Schedule y habilitó financiamiento exportador para Argentina de corto y mediano plazo.
EXIM fue reautorizado con una capacidad total de préstamos de US$205.000 millones, de los cuales hasta US$100.000 millones estarán destinados a asegurar cadenas de suministro aliadas en minerales críticos, energía nuclear y GNL. Dentro de ese programa se incluye el Project Vault, con US$12.000 millones para minerales como cobre, cobalto y tierras raras.
En este contexto, consorcios como Orion CMC, financiamiento de EXIM y proyectos locales bajo el RIGI forman parte de un entramado financiero y geopolítico orientado a fortalecer cadenas de suministro consideradas estratégicas por Washington.



























