Un relevamiento técnico realizado en el proyecto metalífero Andacollo confirmó la existencia de infraestructura, equipos y material geológico que podrían ingresar a un proceso de remate judicial tras la quiebra de Trident Southern Explorations. La constatación forma parte de las tareas de sindicatura orientadas a ordenar el inventario físico del yacimiento y evaluar el estado real de los activos luego de más de cinco años de paralización operativa, un paso considerado clave antes de avanzar hacia una nueva etapa de licitación del proyecto.
Por Panorama Minero
El informe técnico describe un escenario de “stand-by preservado”, donde la operación mantiene elementos recuperables desde el punto de vista minero. Entre ellos se identifican maquinaria pesada, instalaciones de apoyo, repuestos y una planta de procesamiento con laboratorio asociado, además de vehículos vinculados a la etapa previa de explotación. Para el análisis sectorial, la existencia de estos activos reduce el punto de partida para un futuro operador, ya que parte de la infraestructura continúa disponible y bajo custodia.
Durante las inspecciones se verificó la presencia de equipos de movimiento de suelo, galpones técnicos y áreas destinadas al almacenamiento de repuestos, junto con unidades de transporte que permanecen fuera de servicio desde la detención del proyecto. Aunque varios vehículos presentan deterioro por falta de uso, el relevamiento indica que el estado general es aceptable y que el mantenimiento básico del predio permitió conservar valor operativo en la mayoría de los bienes.
Desde una perspectiva técnica, el eventual remate no sólo tendría impacto financiero dentro del proceso concursal, sino también sobre la configuración futura del proyecto. La disponibilidad -o no- de maquinaria e instalaciones podría incidir directamente en el diseño de capital inicial (CAPEX) que deberá considerar cualquier nuevo inversor interesado en retomar la iniciativa aurífera del norte neuquino.
Testigos geológicos y planta de proceso
Uno de los ejes centrales del relevamiento fue la inspección de la testigoteca y del circuito de procesamiento mineral. Las muestras de perforación y registros asociados constituyen parte del historial exploratorio acumulado y representan un activo técnico relevante para futuras reinterpretaciones geológicas. No obstante, el informe señala que una crecida del río Neuquén registrada en 2023 afectó parte del material almacenado, con pérdidas estimadas cercanas al 10%, lo que podría requerir revisiones adicionales del modelo geológico si el proyecto avanza hacia nuevas campañas.
La presencia de laboratorio y planta sugiere que Andacollo conserva una base operativa que, si bien requiere actualización, podría facilitar procesos de evaluación metalúrgica en etapas tempranas. En términos estratégicos, este tipo de infraestructura suele ser determinante para acortar plazos entre la exploración avanzada y una eventual reactivación productiva.
Custodia del predio y transición hacia un nuevo esquema de gestión
El informe técnico también destaca que la conservación del sitio fue considerada adecuada, con activos resguardados y mantenimiento mínimo sostenido. Este punto resulta relevante para la provincia de Neuquén, que busca ordenar el escenario posterior a la salida de Trident y avanzar hacia una nueva licencia del proyecto bajo nuevas condiciones contractuales.
En paralelo, el debate provincial sobre la reorganización del rol de la empresa minera estatal y los procesos de apertura al capital privado vuelve a situar a Andacollo dentro de una estrategia más amplia de redefinición del modelo productivo. La posibilidad de avanzar hacia esquemas de mayor participación privada o reconfiguraciones societarias -en línea con discusiones sobre modernización y eventual privatización parcial de activos vinculados a la gestión minera- aparece como un factor que podría acelerar el interés inversor si se consolida un marco regulatorio más competitivo.
Más allá del proceso judicial, el relevamiento confirma que Andacollo mantiene condiciones técnicas que lo sostienen dentro del mapa metalífero regional. La combinación de infraestructura existente, información geológica acumulada y la intención provincial de reposicionar el proyecto sugiere que el eventual remate de bienes no representa un cierre definitivo, sino una etapa de transición hacia un nuevo esquema operativo que podría redefinir el futuro de la única experiencia aurífera de escala en Neuquén.


























