La Cámara de Empresarios de la Piedra, Cal y Afines de San Juan (CEPICAL) impulsa vincular a los pequeños y medianos productores de cal con los grandes proyectos de la minería metalífera. En un contexto de fuerte caída de la construcción y del mercado interno, la entidad apuesta a la minería como una alternativa concreta de reactivación, destacando la calidad y el conocimiento técnico del sector local.
Por Panorama Minero
La Cámara de Empresarios de la Piedra, Cal y Afines de San Juan (CEPICAL) inició una nueva etapa de trabajo orientada a fortalecer la vinculación entre los pequeños y medianos productores locales y los grandes proyectos de la minería metalífera que se desarrollan en la provincia. La iniciativa es impulsada por el presidente de la entidad, el ingeniero César Terera, quien confirmó la apertura de un proceso de diálogo con las principales operadoras mineras, con el objetivo de posicionar a la cal sanjuanina como un insumo estratégico para la actividad.
En un contexto económico adverso, atravesado por la paralización del mercado interno y la fuerte retracción de la construcción, CEPICAL, que agrupa a pequeños y medianos productores, definió una agenda de trabajo con proyección al año 2026, centrada en la inserción comercial y laboral de los proveedores locales. Según Terera, la estrategia principal será generar un nexo directo con las empresas mineras que se encuentran próximas a ingresar en etapas de mayor demanda de insumos, para visibilizar la capacidad productiva y el potencial de los caleros sanjuaninos.
Desde la cámara empresaria sostienen que la cal industrial cumple un rol clave en los procesos mineros y que San Juan cuenta con productores con experiencia y conocimiento suficientes para abastecer esa demanda. En ese sentido, se destaca que la provincia tiene una larga trayectoria en la producción de cales de alta calidad, tanto a través de grandes empresas como Calera San Juan o Calidra, como mediante un entramado de pequeños y medianos productores con fuerte arraigo territorial. Estos últimos aún trabajan con hornos de calcinación tradicionales o “criollos”.
La transformación hacia la cal industrial
Históricamente, los productores de cal de menor escala estuvieron vinculados a la obra pública y a la construcción. Sin embargo, ante el freno casi total de estas actividades, desde CEPICAL se impulsa un proceso de reconversión productiva hacia la cal industrial, orientada al sector minero.
Terera señaló que, si bien muchos productores no disponen de tecnología de última generación como los hornos tipo Maerz, han logrado optimizar sus sistemas tradicionales de hornos continuos alimentados a carbón. A partir de mejoras en la eficiencia de los procesos y en el control del producto final, se alcanzaron estándares de calidad comparables a los que demanda la minería moderna.
El titular de CEPICAL subrayó que uno de los principales activos del sector es el conocimiento técnico acumulado durante décadas. Se trata, en muchos casos, de emprendimientos familiares de segunda y tercera generación, con un profundo saber hacer en la producción de cal. Desde la cámara consideran que el desafío no está en la capacidad técnica, sino en generar las condiciones para que los pequeños productores puedan acceder a los grandes circuitos de demanda.
Un mercado planchado y la minería como oportunidad
El presente del sector de carbonatos y rocas ornamentales es descripto desde CEPICAL como crítico, con niveles de actividad muy por debajo de los registrados en años anteriores. La ausencia de obra pública y la caída del consumo interno impactaron de lleno en la sostenibilidad de muchas empresas locales.
A pesar de este escenario, la entidad mantiene una mirada optimista por el potencial minero de San Juan y en el avance de proyectos de gran escala que requerirán volúmenes de cal de manera sostenida, por ello la minería metalífera aparece como una oportunidad concreta para sostener y reactivar a los productores locales.
El objetivo de CEPICAL es que las operadoras mineras reconozcan la capacidad de respuesta y la calidad de la cal industrial producida en la provincia, integrando a los productores sanjuaninos en cadenas de valor más amplias y de largo plazo.

























