La industria sanjuanina ante el desafío del cobre: expectativas, límites y la urgencia de prepararse

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La industria sanjuanina ante el desafío del cobre: expectativas, límites y la urgencia de prepararse
Leonardo de la Vega, Presidente de la Unión Industrial de San Juan
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Leonardo de la Vega, Presidente de la Unión Industrial de San Juan (UISJ), advirtió que la industria sanjuanina atraviesa un momento complejo por la caída del mercado interno y la pérdida de competitividad, mientras la minería del cobre surge como una oportunidad con vistas al futuro. Señaló que los proyectos mineros no tendrán un impacto inmediato y que aún no existen plazos definidos. Remarcó que la industria local no está preparada para responder a la magnitud de la demanda y que será necesario avanzar en alianzas, inversiones y una reingeniería empresaria. Además, subrayó la urgencia de mejorar la infraestructura, el financiamiento y los incentivos para que la minería genere un verdadero derrame en la cadena productiva local.

Por Panorama Minero

En un contexto de profunda contracción del mercado interno y con varios sectores industriales atravesando una crisis prolongada, la minería del cobre aparece como una de las principales fuentes de expectativa para el entramado productivo de San Juan. Así lo planteó el Presidente de la Unión Industrial de San Juan (UISJ), Leonardo de la Vega, al analizar el escenario actual y los desafíos que enfrenta la industria local frente a la eventual demanda de los grandes proyectos mineros.

De la Vega describió un panorama complejo para la industria sanjuanina, afectada no solo por la caída reciente de la actividad, sino por varios años de estancamiento previo. Frente a ese escenario adverso, la minería se presenta como una posible vía de tracción económica, tanto para la industria como para la sociedad en general, aunque con importantes incertidumbres.

El titular de la UISJ remarcó que las expectativas en torno al desarrollo minero son elevadas, pero señaló que existen dos factores importantes que generan cautela: los plazos y la falta de definiciones concretas. Según explicó, los proyectos de cobre no generan impacto inmediato en la industria, sino que requieren un proceso de maduración que puede extenderse por varios años, y hoy no existen cronogramas precisos que permitan anticipar cuándo comenzará a sentirse esa demanda de manera efectiva.

A ello se suma una cuestión estructural: la industria local no está plenamente preparada para responder a la magnitud que tendrían los proyectos de cobre en etapa de construcción. De la Vega sostuvo que las dimensiones de estas iniciativas superan, en muchos casos, las capacidades actuales de las empresas sanjuaninas.

En ese sentido, destacó la necesidad de que las empresas industriales comiencen a analizar con mayor profundidad cuáles serán las demandas concretas de la minería y cómo adaptarse a ellas. Esto implica no solo inversiones y mejoras productivas, sino también cambios culturales y organizativos, como la conformación de uniones transitorias de empresas -UTEs- y alianzas estratégicas, incluso con compañías de otras provincias o del exterior. Para De la Vega, la minería del cobre representa un proceso industrial desconocido para buena parte del sector local, que requerirá conocimientos específicos, mayor escala empresaria y nuevas capacidades técnicas y financieras.

El dirigente industrial subrayó que el objetivo central debe ser lograr que la minería derrame valor en toda la cadena productiva de San Juan y el país. Si bien reconoció que habrá bienes y servicios que inevitablemente deberán importarse, insistió en que todo aquello que pueda producirse en San Juan, en la región o en el país, debe ser abastecido por proveedores nacionales, fortaleciendo así el entramado industrial argentino.

Sin embargo, advirtió que para que eso sea posible es indispensable avanzar en políticas que mejoren la competitividad de las pymes industriales. De la Vega recordó que la necesidad de incentivos para el sector productivo no es nueva y antecede incluso a la discusión sobre el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). En un contexto de alta presión impositiva, elevados costos internos y competencia con productos importados —muchos de ellos sin aranceles—, la industria local enfrenta serias dificultades para competir, incluso cuando ofrece productos de calidad reconocida.

El presidente de la UISJ también puso el foco en problemas estructurales que exceden a las empresas, como la falta de infraestructura adecuada. Señaló las limitaciones de los parques industriales existentes, que en muchos casos carecen de servicios básicos y planificación territorial, y la ausencia de nuevos espacios para el desarrollo industrial. A esto se suman los altos costos logísticos derivados de la condición de provincia terminal de San Juan, la falta de rutas en condiciones adecuadas y un sistema de financiamiento con tasas elevadas y escaso acceso al crédito. A esto se suma la necesidad de contar con líneas férreas de carga que permitan abaratar costos de transporte y logística.

Pese a este diagnóstico complejo, De la Vega destacó el esfuerzo que vienen realizando las industrias puertas adentro, con mejoras en productividad, eficiencia energética, procesos y calidad, como estrategia para sostenerse. No obstante, advirtió que el principal problema hoy no pasa por la calidad de los productos, sino por la competitividad sistémica de la industria argentina frente a las importaciones.

En este escenario, el presidente de la Unión Industrial de San Juan consideró que el desafío pasa por anticiparse, trabajar sobre las necesidades futuras de la minería del cobre y adaptar desde ahora las capacidades locales, lo que incluye preparación, alianzas estratégicas, infraestructura y políticas que acompañen al sector.

Publicado por: Panorama Minero

Categoría: Noticias

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