Ubicado en la Puna salteña, el pórfido cobre-oro-molibdeno proyecta una operación a cielo abierto con capacidad inicial de 40 Mtpa, ampliable a 60 Mtpa desde el quinto año. La vida útil estimada es de 35 años, con reservas probadas y probables por 1.990 millones de toneladas.
Por Panorama Minero
La minera canadiense First Quantum Minerals Ltd. anunció la presentación del nuevo Informe Técnico bajo la normativa canadiense NI 43-101 para su proyecto Taca Taca, en la provincia de Salta, con una evaluación que lo consolida como uno de los mayores activos de cobre no desarrollados a nivel global, con una producción promedio proyectada de 291 mil toneladas anuales de cobre en los primeros diez años.
En términos macroeconómicos, el estudio proyecta un VAN después de impuestos (8%) de US$ 5.917 millones, una tasa de retorno del 19,3%, y una inversión total estimada de US$ 5.250 millones (incluida expansión).
Estas magnitudes ubican a Taca Taca dentro del grupo de inversiones greenfield más relevantes previstas para Argentina en la próxima década, con capacidad de modificar el perfil exportador del NOA.
Corredor Bioceánico e infraestructura estratégica para el NOA
El desarrollo contempla obras que trascienden el perímetro del proyecto y fortalecen la competitividad regional como la nueva línea de transmisión de 122,5 km conectada al sistema de 345 kV Argentina-Chile; posibilidad de abastecimiento eléctrico 100% renovable; ramal ferroviario de 5 km para integrarse a la línea Salta-Mejillones, facilitando salida al océano Pacífico.
Este paquete de infraestructura posicionaría a la Puna como distrito minero polimetálico de escala internacional, con sinergias logísticas para futuros proyectos.
Encadenamientos productivos y empleo
El informe enfatiza un esquema de desarrollo con generación de 4.000 puestos de trabajo durante la etapa de construcción y aproximadamente 2.000 puestos de trabajo durante la operación; priorizando la participación de proveedores salteños y el fortalecimiento de cadenas de valor regionales.
La escala de procesamiento (hasta 60 Mtpa) implica una demanda sostenida de bienes y servicios mineros, energéticos, logísticos y metalmecánicos durante más de tres décadas, generando previsibilidad para inversiones industriales asociadas.
Señal país y RIGI
La compañía avanza en la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS) y prepara su presentación al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Si el proyecto avanza a decisión de inversión, Salta podría consolidarse como uno de los polos cupríferos más relevantes de Sudamérica, ampliando la base exportadora nacional.


























