Durante un relevamiento de biodiversidad realizado en el proyecto El Pachón, fue hallada una vasija de cerámica ancestral de alto valor histórico, relevante para la identidad cultural del Valle de Calingasta, en la provincia de San Juan.
Por Panorama Minero
El hallazgo constituye un testimonio directo de las comunidades que habitaron este territorio hace cientos de años y aporta nueva información para comprender su forma de vida y su relación con el entorno.
Tras el descubrimiento, Glencore Pachón dio aviso inmediato y activó el protocolo establecido por la legislación provincial para la protección del patrimonio cultural. Junto a la consultora especializada Arqueo Ambiental, realizó la denuncia formal ante la Secretaría de Cultura de la provincia y coordinó las tareas con el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo Profesor Mariano Gambier, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan, para llevar adelante el rescate de la pieza.
El operativo se realizó en el sitio del hallazgo, con la participación de Claudia Mallea, directora del instituto, quien junto a su equipo técnico y especialistas en arqueología llevó a cabo el levantamiento controlado y el posterior traslado de la vasija al laboratorio, donde será sometida a estudios y tareas de catalogación.
De acuerdo con los primeros análisis, la vasija correspondería al período tardío de la cultura calingastina, entre los siglos V y XV. Presenta un estado de conservación poco habitual, lo que despertó un especial interés entre los investigadores. Los estudios en curso permitirán profundizar el conocimiento sobre su posible uso y sobre las condiciones que hicieron posible su preservación a lo largo del tiempo.
“Este tipo de hallazgos son fundamentales porque cada pieza suma información y ayuda a completar la historia de los pueblos que habitaron San Juan. Además, es clave que se actúe correctamente ante un hallazgo fortuito. En este caso, Glencore Pachón actuó con rapidez y responsabilidad, resguardando el sitio y acompañando todo el proceso como corresponde”, señaló Mallea.

Desde el instituto también remarcaron la importancia de proteger este tipo de bienes culturales, al tratarse de elementos únicos e irrepetibles. Una actuación adecuada permite conservar información valiosa para las generaciones presentes y futuras.
En ese sentido, Fernando Cola, líder de Estudios Ambientales de Glencore Pachón, destacó que el hallazgo permitió poner en práctica los procedimientos que el proyecto aplica de manera sistemática. “Este tipo de situaciones demuestra que los protocolos y las capacitaciones funcionan. Ante la detección de un posible hallazgo arqueológico, se dio aviso inmediato a la autoridad, se consultó con especialistas, se realizó la denuncia ante el organismo competente y se trabajó en conjunto en el terreno para el rescate. Ver todo ese proceso materializado es muy gratificante y confirma el compromiso de Glencore Pachón con el cuidado y la preservación del patrimonio cultural”, afirmó.
En Glencore Pachón, los estudios arqueológicos forman parte del trabajo ambiental y social continuo que se desarrolla en el área del proyecto. Estas tareas han permitido registrar más de 200 sitios de valor arqueológico, con evidencias que abarcan desde antiguos asentamientos humanos hasta restos de períodos incaicos e hispanos. Las acciones se inscriben en una visión de desarrollo responsable que busca compatibilizar las actividades productivas con la protección de la historia y la identidad cultural del territorio.


























