Mientras el eje administrativo del desarrollo minero continúa concentrado en Malargüe, la provincia de Mendoza, a través de Impulsa Mendoza, inició la contratación de la línea de base geológica para el Distrito Minero Norte, en el departamento de Las Heras, en un área colindante al proyecto PSJ. La iniciativa constituye el primer paso formal hacia la expansión de la planificación minera fuera del sur provincial bajo un esquema de organización distrital.
Por Panorama Minero
El proceso comenzará con estudios técnicos destinados a determinar el potencial geológico y la continuidad estructural del área.
La secuencia replica el modelo aplicado en Malargüe Distrito Minero Occidental: caracterización geológica regional, elaboración de línea de base ambiental y, a partir de esos resultados, eventual delimitación de polígonos y proyectos. En el sur provincial, este esquema permitió ordenar las fases de desarrollo, aprobar bloques y avanzar con 67 proyectos aprobados, mientras 71 se encuentran actualmente en evaluación ambiental.
La ubicación del nuevo distrito introduce además un elemento geológico relevante. El área se proyecta sobre la franja circundante al proyecto PSJ, uno de los sistemas cupríferos más estudiados del norte mendocino y que cuenta con Declaración de Impacto Ambiental vigente para su explotación. La cercanía abre interrogantes sobre la posible continuidad de sistemas tipo pórfido y la extensión del cinturón mineralizado andino en ese sector.
La iniciativa se inscribe dentro de una estrategia más amplia que la provincia presentó en PDAC 2026, donde también expuso instrumentos financieros orientados a canalizar capital hacia proyectos con menor nivel de riesgo, entre ellos el Fondo Cerrado de Oferta Pública actualmente en trámite ante la CNV. En ese marco, el Distrito Minero Norte aparece como el siguiente paso territorial dentro de la planificación minera provincial.
El factor Paramillos y el conflicto con Danone
En el norte mendocino la planificación minera no depende únicamente de variables geológicas. Existe además una dimensión jurídica pendiente que condiciona cualquier esquema distrital: el conflicto vinculado a Paramillos y la posición de la empresa Danone en Las Heras.
Paramillos Sur cuenta con Declaración de Impacto Ambiental otorgada en el año 2000. Sin embargo, el proyecto permanece paralizado desde hace más de dos décadas debido a litigios relacionados con la negativa de la empresa propietaria de los terrenos superficiales —Aguas Danone de Argentina S.A., vinculada a Villavicencio— a otorgar servidumbre minera, además de una extensa estrategia judicial.
En 2001, Danone adquirió 23 derechos mineros en la zona de Las Heras mediante cesión, incluyendo permisos de exploración, minas y minas vacantes, tanto dentro de Estancia Canota como en Paramillos Norte. La Dirección de Minería certificó la presencia de cobre y oro en esos derechos. Desde entonces, la empresa enfrentó emplazamientos por falta de presentación de declaraciones juradas de inversión y denuncias de abandono, mientras mantuvo recursos administrativos y judiciales que mantienen abiertos los expedientes.
El conflicto se profundizó cuando Minera del Oeste, titular de Paramillos Sur I, II y III y Paramillos Norte I y II, intentó avanzar con trabajos de exploración mediante contratos con empresas vinculadas al entonces incipiente grupo Lundin. Amparos judiciales y la aplicación del principio precautorio frenaron esas actividades.
Planificación territorial y variable institucional
La estructuración de un distrito minero en Las Heras implica ordenar pedimentos, servidumbres, derechos preexistentes y conflictos judiciales activos. La experiencia de Malargüe mostró que la planificación territorial previa permite reducir superposiciones y litigios posteriores. En el norte provincial, la variable jurídica ya está presente y condiciona el diseño del distrito.
El Distrito Minero Norte inicia ahora su línea de base geológica. Su viabilidad futura dependerá no solo del potencial mineral del área, sino también de la resolución institucional de disputas abiertas desde hace más de veinte años, que reflejan la tensión entre derechos mineros, propiedad superficiaria y estrategias empresariales.
Con el inicio de los estudios en Las Heras, Mendoza amplía el alcance territorial de su planificación minera hacia el norte de la provincia. La expansión del esquema distrital comenzó, mientras que la resolución jurídica en Paramillos será un factor determinante para su consolidación.


























