La incorporación de energía renovable comenzó a ganar espacio dentro de la minería de tercera categoría en Mendoza. En Cacheuta, la cantera Brincalto -también conocida como Cantera Javier Bianchi y operativa desde 2009- avanza con una inversión cercana a los US$100.000 para abastecer la totalidad de sus instalaciones mediante energía solar, en un proyecto que combina ampliación productiva, reducción de costos operativos y modernización de procesos dentro de un segmento históricamente más asociado a estructuras PyME que a grandes desarrollos industriales.
Por Panorama Minero
La iniciativa contempla la instalación de 128 paneles solares de 630 W y 16 baterías de 5,1 kW, configurando un sistema cercano a los 80 kW de potencia instalada. El esquema permitirá alimentar la totalidad de las instalaciones de la cantera, incluyendo plantas de procesamiento, oficinas, comedores e infraestructura operativa.
Según explicó Facundo Bianchi, responsable de la operación, el proyecto comenzará a tomar forma con la llegada de estructuras y materiales durante las próximas semanas, mientras que la puesta en funcionamiento integral está prevista entre fines de junio y mediados de julio.
El peso de la energía en la minería PyME
La inversión aparece además en un contexto donde el costo energético comenzó a transformarse en uno de los principales componentes operativos tanto para la minería de segunda como de tercera categoría en Mendoza. En canteras y plantas de áridos, la electricidad impacta directamente sobre trituración, clasificación, cintas transportadoras, bombeo, iluminación y funcionamiento general de plantas industriales, especialmente en operaciones que avanzan hacia mayores niveles de mecanización y producción.
Actualmente, según detalló Bianchi, la energía representa entre el 20% y el 25% de los costos operativos de la cantera. Sin embargo, con la incorporación de una tercera planta productiva -que proyecta un incremento cercano al 100% en la capacidad de producción- el peso de la factura eléctrica podía escalar hasta niveles de entre 30% y 40% de la estructura de costos.
Ese escenario obligaba además a ejecutar obras eléctricas complementarias, cambios de transformadores, nuevas conexiones y ampliaciones de infraestructura energética tradicional. Según señalaron desde la cantera, el costo total de esas adecuaciones terminaba acercándose al valor final del sistema solar instalado.
“La parte de los paneles fue una alternativa desde niveles de tiempo hasta niveles de sostenibilidad”, explicó Bianchi al describir el proceso de evaluación técnica y económica realizado por la empresa.
El proyecto fue acompañado por la firma Manager Electric, que participó en el esquema de provisión y financiamiento de la instalación. La cantera emplea actualmente a unas 15 personas de manera directa y alrededor de 30 vinculadas a la operación total de la empresa.
Sustentabilidad, control y pedidos de incentivo
Más allá de la inversión puntual, desde Brincalto sostienen que la incorporación de energía renovable forma parte de un proceso más amplio de ordenamiento y profesionalización de la actividad minera de tercera categoría en Mendoza, un segmento que en los últimos años comenzó a enfrentar mayores niveles de control, trazabilidad y exigencias operativas.
En ese marco, Bianchi remarcó también la necesidad de construir mayor articulación técnica entre el sector privado y las autoridades mineras y ambientales, especialmente para adaptar regulaciones y procedimientos a la realidad operativa de las PyMEs mineras mendocinas.
La cantera ya había avanzado anteriormente en otras inversiones vinculadas al control y formalización operativa, como la incorporación de báscula propia para trazabilidad y control de cargas. Según indicó Bianchi, Brincalto fue la segunda cantera del Gran Mendoza en implementar este tipo de equipamiento.
A partir de esa experiencia, desde la empresa plantearon la necesidad de generar herramientas específicas para fomentar inversiones en sostenibilidad, eficiencia energética y formalización dentro de la minería PyME. Entre las alternativas mencionadas aparecen líneas de crédito, beneficios fiscales, diferimientos impositivos o programas de incentivo para operaciones que incorporen paneles solares, básculas y mejoras de trazabilidad.
“Está bien, la inversión la teníamos que hacer igual, pero tratar de darle esa visibilidad y esa vuelta de rosca que también diga: poner paneles solares es la alternativa, ordenarse es la alternativa”, sostuvo Bianchi.



