La ET Mendoza Norte 220/132 kV se posiciona como uno de los nodos estructurales del sistema eléctrico mendocino y como pieza clave para el esquema energético del desarrollo minero. La estación ya ingresó formalmente en etapa de licitación y concentra, en un mismo punto, la ampliación de capacidad de transformación del Gran Mendoza y el futuro enlace en alta tensión previsto por PSJ para asegurar potencia firme en Uspallata.
Por Panorama Minero
El alcance técnico del proyecto comprende la apertura de la línea de 220 kV Cruz de Piedra–San Juan, la ejecución de la ET Mendoza Norte en nivel 220/132/13,2 kV, adecuaciones en la Estación Transformadora Las Heras, el tendido de una nueva línea aérea doble terna de 132 kV entre ambos nodos y un tramo subterráneo de alta tensión de aproximadamente 850 metros para vincular los nuevos campos de Las Heras con la estación proyectada.
En la operación del sistema, Mendoza Norte funcionará como nodo de transferencia: recibirá energía en 220 kV, la transformará a 132 kV y 13,2 kV y la redistribuye hacia la red existente, incorporando capacidad de transporte y transformación para consumos industriales continuos.
PSJ y el acceso a potencia firme
Ese rol adquiere relevancia directa para PSJ. Tras la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental, el proyecto firmó un acuerdo técnico con Distrocuyo S.A. para definir su acceso energético. El esquema contempla la construcción de una estación transformadora San Jorge en nivel 220/33 kV como punto de entrega en tensión media para abastecer la demanda local y el consumo de la futura planta de proceso, junto con una Línea de Alta Tensión de 220 kV que conectará esa infraestructura directamente con la ET Mendoza Norte, integrando al emprendimiento al anillo central del sistema eléctrico provincial.
El acuerdo incluye estudios eléctricos, evaluación de alternativas técnicas, definición de trazas, gestión de permisos y tramitación de accesos al sistema de transporte. En esta etapa se trabaja sobre ingeniería conceptual: caracterización de la demanda del proyecto, identificación de puntos de interconexión, niveles de tensión y localización preliminar de infraestructura. El objetivo es asegurar calidad, estabilidad y capacidad suficientes para una operación a cielo abierto con planta concentradora, un esquema que requiere suministro continuo para circuitos de trituración, molienda y flotación.
Desde una mirada operativa, el vínculo PSJ–Mendoza Norte resume el corazón del modelo: un proyecto de cobre que se conecta en 220 kV a un nodo provincial de alta capacidad, con transformación posterior a 33 kV para distribución interna. Esa arquitectura permite pasar de soluciones transitorias -generación propia o esquemas híbridos- a abastecimiento estable desde red, condición necesaria para viabilizar instalaciones permanentes y estimar con mayor precisión los costos energéticos de la operación.
FOPIATZAD y el financiamiento de obras estratégicas
La licitación de Mendoza Norte se canaliza a través del FOPIATZAD, el Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar. Se trata del instrumento provincial creado para financiar y contratar obras eléctricas estratégicas que fortalecen la red de alta tensión, corrigen vulnerabilidades del sistema y habilitan la conexión de áreas con potencial productivo. El fideicomiso actúa como plataforma de licitación y ejecución de estaciones transformadoras y líneas asociadas, concentrando proyectos que, por su escala o impacto sistémico, exceden la operatoria habitual de las distribuidoras.
A este componente energético se suma otro factor estructural identificado en el diagnóstico nacional de infraestructura: el corredor bioceánico. En ese marco, se anunció la próxima licitación de un tramo de la Ruta Nacional 7 hacia el Paso Internacional Cristo Redentor. Aunque se trata de una obra vial, su articulación con la red eléctrica responde a la misma lógica de infraestructura habilitante: energía de alta tensión para producir y conectividad de escala para movilizar esa producción.
En conjunto, la ET Mendoza Norte con su red asociada en 220 y 132 kV, el esquema definido para PSJ mediante una estación 220/33 kV y una LAT 220 kV dedicada, y las necesidades estructurales de Potasio Río Colorado configuran un mismo eje técnico. Sin expansión del sistema eléctrico, los proyectos quedan limitados a fases tempranas. La estación hoy en licitación aparece así como una base energética común, determinante para el futuro productivo de Mendoza y, en lo inmediato, como el nodo sobre el que PSJ construye su acceso a potencia firme.

























