La compañía avanza hacia un esquema integrado de mina y procesamiento, mientras ejecuta 35.000 metros de perforación y evalúa un acuerdo de venta de mineral con Casposo.
Por Panorama Minero
Challenger Gold Limited brindó una actualización sobre la estrategia de desarrollo de Hualilán, proyecto aurífero localizado en el departamento Ullum de la provincia de San Juan, luego de completar una revisión operativa que apunta a avanzar hacia un modelo integrado de minería y procesamiento de mayor escala.
La compañía busca transitar desde el actual esquema de minería selectiva a pequeña escala y procesamiento por terceros (toll treatment) hacia una operación con procesamiento en el sitio. Según Challenger, la experiencia obtenida durante la campaña inicial permitió incorporar nueva información sobre reconciliación, minería, control de leyes, metalurgia y costos a la planificación del proyecto.
La revisión determinó que el modelo actual resulta menos adecuado para la distribución de leyes más amplia y diseminada identificada dentro del cuerpo mineralizado. A partir de estos resultados, Challenger considera que una operación integrada permitiría alinear con mayor precisión la planificación minera, el procesamiento y la gestión de costos.
La estrategia tiene como referencia el Estudio de Prefactibilidad (PFS) recientemente publicado para Hualilán, que contempla una producción de 1,84 Moz AuEq –millones de onzas de oro equivalente- durante una vida útil de 14,25 años y un promedio anual de aproximadamente 135 koz AuEq –miles de onzas de oro equivalente- una vez completado el período de puesta en marcha por etapas.
Transición del modelo hacia una operación integrada
En paralelo, Challenger inició su primer programa de perforación exploratoria en Hualilán en más de tres años. La campaña contempla inicialmente un mínimo de 35.000 metros de perforación diamantina para evaluar extensiones de la mineralización conocida y avanzar en la conversión de Recursos Minerales.
Los trabajos también aportarán información geotécnica destinada al proyecto independiente de lixiviación en pilas propuesto para la Fase 1.
Durante un período de transición estimado en aproximadamente cuatro meses, Challenger prevé concentrar sus actividades en la extracción, preparación, acopio y comercialización del mineral cuya aptitud técnica y económica haya sido confirmada.
En este contexto, la compañía evalúa reemplazar el actual esquema de procesamiento por terceros por un acuerdo de compra de mineral con Casposo. De concretarse, Challenger prevé mantener una alternativa comercial para la generación de flujo de caja y, al mismo tiempo, reducir su exposición directa a los costos asociados al procesamiento por terceros.
Asimismo, la compañía analiza la posibilidad de reasignar recursos del contratista minero hacia movimientos de tierra correspondientes a la construcción de la Fase 1 de lixiviación en pilas y hacia sectores que requieran equipos de menor tamaño. Algunas de estas áreas podrían generar mineral de alta ley susceptible de ser comercializado con Casposo bajo el acuerdo actualmente en evaluación.
El PFS contempla un desarrollo integrado a cielo abierto compuesto por una planta convencional de flotación con capacidad de 1,5 Mtpa –millones de toneladas por año- y un circuito de lixiviación en pilas de 8 Mtpa.
De acuerdo con el estudio, este esquema permitiría contar con mayor flexibilidad para direccionar el mineral hacia las distintas alternativas de procesamiento. El PFS estima un capital de puesta en marcha de US$232 millones, excluyendo contingencias, y un período de repago de aproximadamente 2,25 años desde el inicio de la producción.
El perfil productivo utilizado como referencia contempla más de 105 koz AuEq durante cada uno de los primeros dos años, correspondientes a la etapa de puesta en marcha escalonada. Posteriormente, el proyecto alcanzaría un promedio aproximado de 135 koz AuEq anuales durante los siguientes 12 años.
Próximos pasos
Challenger continuará trabajando en la actualización de los estudios de Prefactibilidad, la optimización del plan minero, el diseño y la ingeniería de detalle, los permisos y el financiamiento de Hualilán.
La compañía también prevé avanzar en actividades tempranas de adquisición y en la planificación de equipos con largos plazos de entrega, como parte de la preparación del proyecto para una futura instancia de construcción y operación.
La revisión del esquema operativo, junto con el programa de exploración actualmente en curso, forma parte de la estrategia de Challenger para avanzar Hualilán mediante un desarrollo por etapas y con una mayor integración entre las actividades mineras y de procesamiento.



