El crecimiento acelerado de la minería en el Noroeste Argentino (NOA), impulsado en los últimos años por el litio, y ahora por la inminencia de proyectos cupríferos, expone la necesidad de desarrollo de infraestructura en las provincias que conforman el Triángulo del Litio Argentino: Salta, Jujuy y Catamarca.
Por Panorama Minero
Rutas, logística y obras estratégicas han dejado de ser variables operativas para convertirse en factores críticos de competitividad y previsibilidad. En cambio, a veces avanzan a un ritmo menor que el de los proyectos y también de lo deseado por los gobiernos provinciales, proveedores y empresas.
Ruta Nacional 51
En este contexto, el caso de la Ruta Nacional 51 resulta una muestra significativa por constituir un eslabón estratégico del corredor bioceánico con salida a los puertos de Chile por el Paso de Sico. También forma parte de la conexión entre Salta y Catamarca en el Salar del Hombre Muerto, en una zona donde ambas provincias tienen intereses mineros comunes. Las zonas que atraviesa o conecta la Ruta Nacional 51 han sido históricamente medulares para la industria minera, basta mencionar la mina Tincalayu, uno de los mayores complejos de borato en su momento. Y ahora, ante el establecimiento de proyectos litíferos en las jurisdicciones de Salta y Catamarca, el movimiento en la región ha crecido exponencialmente.
En el inicio de esta semana ocurrieron dos sucesos. Primero un temporal afectó a gran parte de la puna salteña y los valles calchaquíes. Atribuido al ciclo de La Niña, y propio de la temporada estival de la región, varios tramos de las rutas mineras colapsaron, en particular varios de la neurálgica Ruta Nacional 51. El impacto es incuestionable, sin embargo, también hay que destacar que gracias a la actividad minera actual fue evidente la respuesta inmediata en la habilitación de las rutas con la participación de maquinarias de empresas y proveedores mineros. Algo que en otros tiempos demandaba mayor tiempo con el Estado como único operador.
El otro hecho también tuvo como protagonista la Ruta Nacional 51. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reiteró en una reunión que mantuvo este lunes con el Ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, la necesidad de avanzar con obras de infraestructura críticas para el desarrollo productivo.
“Son obras que van a mejorar sustancialmente la matriz productiva de nuestra provincia”, afirmó Sáenz en conferencia conjunta con el ministro del interior.
En 2025 Salta decidió asistir financieramente a Nación en la pavimentación de la Ruta Nacional 51. En este contexto el gobernador firmó un Acta Acuerdo con Vialidad de la Nación para la ejecución de los trabajos en el tramo Mina La Poma – Alto Chorrillos, Sección II del tramo San Antonio de los Cobres - Cauchari.
“Formalicé la decisión de invertir recursos provinciales en la pavimentación de una ruta esencial para Salta y el Norte argentino. Con nuestra asistencia financiera, podrá concretarse esta obra varias veces anunciada”, señaló Sáenz en el momento de la firma, mientras que este lunes ratificó luego de la reunión con Santilli, la decisión de asumir la ejecución de la obra que contará con la financiación de FONPLATA, el Banco de Desarrollo que impulsa la integración de los países miembros (Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay) mediante operaciones de crédito y recursos no reembolsables.

Articulación público-privada
Uno de los consensos más extendidos en el sector es que el Estado no puede abordar en soledad las obras que demanda el crecimiento exponencial de la minería en el NOA, pero tampoco el sector privado puede reemplazar la planificación pública. De allí que las provincias buscan avanzar en esquemas de participación público-privada, cofinanciamiento y mantenimiento compartido de infraestructura crítica.
Algunas empresas ya evalúan o ejecutan aportes directos a rutas y accesos, conscientes de que la infraestructura es parte de la ecuación de viabilidad del proyecto. Tal es el caso del tramo de la Ruta Nacional 43 en Catamarca que avanza con aportes de POSCO, Galan Lithium y Lake Resources, y que conecta a esa provincia con Salta a través del Salar del Hombre Muerto, donde POSCO opera el proyecto litífero Sal de Oro en ambas jurisdicciones.
El desafío
El NOA atraviesa una ventana histórica. Los recursos están, las inversiones avanzan y los proyectos comienzan a materializarse. El desafío es que la infraestructura deje de reaccionar al crecimiento y empiece a anticiparlo. Cada kilómetro de ruta, cada obra planificada a tiempo y cada decisión logística bien coordinada puede marcar la diferencia del futuro minero de Salta y la región.



























