¿Mendoza llegará a formar sus propios profesionales antes de que los necesite su minería? La pregunta comienza a tomar forma mientras la provincia avanza con su primera carrera de Ingeniería en Minas, una propuesta que la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) proyecta poner en marcha en 2027 y que tendrá una duración de cinco años.
Por Panorama Minero
El calendario académico empieza a correr al mismo tiempo que el minero. Mendoza ya tiene en PSJ Cobre Mendocino un proyecto que avanzará en el corto plazo hacia construcción y producción, mientras distintos proyectos de exploración intentan recorrer sus propias etapas de desarrollo. La provincia que durante años tuvo una actividad metalífera limitada comienza ahora a recomponer también la formación específica que requiere la industria.
La nueva carrera permite observar otra dimensión de los veinte años de freno minero. Durante ese período no sólo se redujo la exploración y la generación de nueva información geológica. Mendoza llega a esta nueva etapa sin formar localmente ingenieros en minas, una vacancia que la propia UTN identificó al comenzar a trabajar en la propuesta.
La oferta nacional tampoco es amplia. Actualmente apenas cinco universidades nacionales dictan Ingeniería de Minas, ubicadas en San Juan, San Luis, La Rioja, Catamarca y Jujuy. Mendoza se incorporará a ese mapa a partir de 2027 si se completa el proceso previsto para la puesta en marcha de la carrera.
Cinco años para formar los primeros ingenieros
El tiempo es una de las variables centrales. La propuesta académica contempla una formación de cinco años, por lo que la primera cohorte que ingrese en 2027 necesitará completar todo ese recorrido antes de aportar los primeros ingenieros formados íntegramente en Mendoza.
La UTN decidió darle a la carrera un perfil particularmente técnico. Según explicó su decano, José Balacco, la intención es formar "ingenieros de campo", preparados para intervenir en diferentes etapas del ciclo minero. El profesional podrá participar desde la elaboración del proyecto y las instancias de estudio, análisis y prospección hasta la producción.
La propuesta incorpora además contenidos vinculados con gestión del agua y la energía, economía circular, digitalización de procesos, Minería 4.0 y una mirada sobre el ciclo completo de los proyectos, desde la exploración hasta el cierre y la remediación ambiental.
Frente al plazo que demanda una ingeniería, aparece también una respuesta intermedia. La carrera otorgará el título de Técnico en Operación Minera, pensado para permitir que los estudiantes puedan obtener una titulación antes de completar los cinco años y acceder más rápidamente al mercado laboral.
El punto de partida también muestra la dimensión de la vacancia. La UTN cuenta con docentes para buena parte de las materias previstas, pero anticipó que para aquellas asignaturas específicas donde no dispone de especialistas recurrirá a profesionales provenientes del propio ámbito minero. El financiamiento para comenzar a dictar la carrera en las regionales Mendoza y Santa Cruz ya fue incorporado al contrato de programas, mientras que para el desarrollo posterior de laboratorios la universidad prevé buscar acompañamiento del Estado y de las empresas mineras.
Una carrera en Mendoza para trabajar en la minería argentina
El calendario de los proyectos mendocinos no necesariamente determinará el destino de los futuros graduados. La creación de Ingeniería en Minas también incorpora a Mendoza como una nueva alternativa de formación para una actividad que tiene desarrollo y proyectos distribuidos en distintas provincias del país.
Ese punto amplía la discusión. Un estudiante mendocino que comience la carrera en 2027 no necesita esperar a que una mina entre en producción dentro de la provincia para incorporarse a la industria. San Juan, Santa Cruz, Catamarca, Salta y Jujuy, entre otras jurisdicciones, forman parte de un mercado laboral minero que excede los límites provinciales.
La escasa oferta universitaria existente refuerza esa posibilidad. La incorporación de Mendoza a un mapa compuesto actualmente por sólo cinco universidades nacionales abre una alternativa para jóvenes que hasta ahora debían trasladarse a otras provincias si querían cursar específicamente Ingeniería de Minas.
Es también una consecuencia de largo plazo del freno que atravesó Mendoza. Una generación completa transitó buena parte de su formación académica durante un período en el que la minería metalífera tuvo una presencia reducida dentro de las alternativas profesionales disponibles en la provincia. La reactivación encuentra ahora a Mendoza intentando avanzar simultáneamente sobre los proyectos y sobre la formación de quienes podrían trabajar en ellos.
La brecha también alcanza a los proveedores
El desafío de las capacidades locales no se limita a los profesionales universitarios. Mientras la UTN avanza con Ingeniería en Minas, la Dirección de Minería cerró la primera edición del Ciclo + Capacidad Local, una iniciativa orientada a vincular las necesidades de la industria con empresas, instituciones y profesionales mendocinos.
El programa desarrolló diez encuentros durante 2026, con más de 300 participantes y representantes de más de 50 instituciones. Por las jornadas pasaron actores del sistema académico y científico, empresas privadas, consultoras, fundaciones, profesionales independientes y organismos públicos.
Parte del trabajo estuvo dirigido a analizar la demanda de las empresas operadoras durante las diferentes etapas de los proyectos metalíferos y contrastarla con la oferta existente en Mendoza que podría responder a esos requerimientos. También se abordaron estándares específicos de la actividad, capacidad de adaptación, organización empresarial e internacionalización de proveedores.
La formación profesional y el desarrollo de proveedores avanzan así sobre una misma necesidad, aunque con herramientas y plazos diferentes. En un caso, Mendoza comienza un proceso que necesitará años para entregar sus primeros ingenieros en minas. En el otro, busca identificar capacidades ya existentes y acercarlas a los requerimientos específicos de la industria.
Los tiempos de los proyectos y los tiempos de formación
Mendoza intenta recuperar en simultáneo dos procesos que durante años tuvieron poco desarrollo: la actividad minera y la formación específica vinculada con ella. Pero sus calendarios no necesariamente avanzarán a la misma velocidad.
La Ingeniería en Minas prevista para 2027 comienza a cubrir una vacancia académica concreta y suma una nueva alternativa a una oferta nacional todavía reducida. Para Mendoza, además, abre la posibilidad de que una nueva generación pueda formarse dentro de la provincia para incorporarse tanto a los proyectos locales como a una industria minera argentina que excede ampliamente sus fronteras.
La pregunta sobre si estos profesionales estarán disponibles antes de que los necesite la propia minería mendocina dependerá finalmente de dos procesos que recién empiezan a cruzarse: la velocidad con la que avancen los proyectos y los años que demanda formar a quienes deberán trabajar en ellos.



