La Escuela Manuel Savio de Calingasta consolida su rol como principal formadora de técnicos mineros de Calingasta, en un contexto de crecimiento de la matrícula impulsado por el desarrollo de la actividad extractiva. Según explicaron el director Alfredo Acosta y el regente José Luis Borques, la institución casi duplicó la cantidad de alumnos y avanza con nuevas aulas y talleres financiados con aportes del sector minero.
El establecimiento también fortalece la formación práctica mediante convenios con empresas como Glencore, Los Azules y Casposo, además de la UNSJ, donde los estudiantes realizan prácticas profesionalizantes y ensayos técnicos. Las autoridades destacaron además la creciente participación de mujeres en la especialidad y el impacto de la escuela en la generación de oportunidades laborales para que los jóvenes puedan desarrollarse en Calingasta.
Por Panorama Minero
La Escuela Manuel Savio se posiciona como el único centro de educación secundaria en el distrito de Calingasta. Su plan de estudios se centra en la formación de técnicos mineros, una labor considerada fundamental para proveer la mano de obra calificada que requiere la actividad extractiva en la región. Esta especialización busca facilitar que los habitantes locales accedan a empleos dentro de su propia comunidad, evitando la necesidad de migrar hacia otros destinos laborales. La dirección del establecimiento, a cargo de Alfredo Acosta, y la regencia, liderada por José Luis Borques, informaron sobre el estado actual de la institución y el notable crecimiento de la matrícula estudiantil experimentado en los últimos años.
El incremento de estudiantes está relacionado con las expectativas generadas por el desarrollo de la gran minería en el departamento de Calingasta, provincia de San Juan. Según los datos proporcionados por las autoridades escolares, la población estudiantil pasó de 160 alumnos en el periodo 2019-2020 a un total de 320 estudiantes en la actualidad. Este crecimiento se refleja en el ingreso anual, con 72 nuevos alumnos este año y una proyección de 80 para el próximo ciclo lectivo. Asimismo, se observa una mayor concurrencia de jóvenes provenientes de zonas alejadas como Villanueva, donde la cantidad de alumnos creció de cinco a más de veinte.
Para hacer frente a esta demanda, el gobierno provincial, encabezado por el gobernador Marcelo Orrego, realizó aportes significativos para la ampliación de la infraestructura escolar. Las obras en curso incluyen la construcción de cuatro nuevas aulas y cuatro talleres especializados para las áreas de metalmecánica, carpintería, instalaciones domiciliarias y motores. Se prevé que estas instalaciones sean inauguradas durante el mes de agosto, lo que permitirá solucionar los problemas de espacio derivados del aumento de la matrícula. La financiación de estas obras proviene de fondos del sector minero. Las aulas contarán con equipamiento moderno que incluye sistemas de climatización frío-calor e iluminación adecuada.
El proceso de enseñanza en la institución atraviesa una etapa de innovación y adaptación tecnológica para alinearse con los requerimientos de la industria minera contemporánea. El enfoque pedagógico actual prioriza no solo los conocimientos técnicos específicos de la minería, sino también el desarrollo de capacidades digitales, la interpretación de textos, la escritura y las habilidades de comunicación. Se fomenta el trabajo en equipo como una herramienta esencial para el desempeño de los alumnos, ya sea que decidan continuar sus estudios en la universidad o insertarse en el mercado laboral.
La formación práctica de los estudiantes se sustenta en diversos convenios establecidos entre la escuela, el Ministerio de Educación, el Departamento de Trabajo y distintas empresas del sector. Los alumnos del séptimo año participan en prácticas profesionalizantes que los vinculan directamente con el entorno laboral real. Actualmente, estas actividades se desarrollan en las logueras de empresas como Glencore y Los Azules. A partir de este año, se han sumado prácticas en el proyecto Casposo, donde los estudiantes tienen acceso a labores en laboratorio y refinería. Esta nueva posibilidad permite que los alumnos amplíen sus competencias más allá del reconocimiento geológico de minerales y propiedades físicas y químicas que realizaban anteriormente.

Además de las prácticas de los cursos superiores, la escuela organiza visitas y actividades para alumnos de tercer y cuarto año con el fin de iniciarlos en la orientación minera. El vínculo con el ámbito académico también es estrecho, ya que los estudiantes de séptimo año utilizan los laboratorios de la UNSJ para realizar ensayos técnicos. En el ámbito interno, la creatividad de los docentes ha permitido que, con materiales provistos por el Ministerio de Educación, los propios alumnos construyan los bancos de trabajo para los nuevos talleres. El equipamiento de las aulas también ha progresado mediante donaciones de televisores y computadoras, facilitando el uso de recursos audiovisuales en las clases.
Un aspecto relevante en la actualidad de la Escuela Manuel Savio es la paridad de género en su matrícula, con una distribución equitativa entre varones y mujeres. El avance tecnológico en la minería ha facilitado la inserción laboral femenina al reducir la exigencia de esfuerzos físicos extremos en diversas tareas. La institución registra egresadas que actualmente lideran proyectos mineros o que continúan estudios superiores en carreras como Geología o Ingeniería de Minas. La formación técnica brindada representa una esperanza para el crecimiento social de Calingasta, permitiendo que las familias permanezcan unidas en su lugar de origen gracias a las nuevas oportunidades laborales.



