Fastmarkets: El potencial del litio sudamericano frente al desafío de convertir recursos en producción

6 minutos
Fastmarkets: El potencial del litio sudamericano frente al desafío de convertir recursos en producción
Vista aérea de Cauchari-Olaroz, una de las operaciones de litio en producción en la provincia de Jujuy, Argentina.
Compartir:

Sudamérica concentra más del 50% de los recursos mundiales de litio y podría superar las 915.000 toneladas LCE de producción hacia el final de la década. Argentina explicaría más de la mitad de la nueva oferta regional prevista, aunque la infraestructura, el financiamiento y las condiciones regulatorias siguen entre los principales desafíos.

Por Leticia Simionato
Senior Price Reporter, Fastmarkets

En la conferencia de Fastmarkets una pregunta sirvió como hilo conductor de todo el contenido: “¿Puede Sudamérica liberar todo su potencial de litio?”. Y un mensaje surgió claramente de las discusiones: aunque el mercado continúa atravesando incertidumbre y volatilidad, la importancia del litio a largo plazo para la transición energética global sigue siendo innegable, y Sudamérica continuará desempeñando un papel central en esta historia.

El 5 de agosto, la consultora basada en Reino Unido llevó su experiencia en inteligencia de mercado a Buenos Aires mediante la primera edición de la conferencia Fastmarkets Lithium South America: Market & Investment Outlook, brindando información clave sobre el mercado.

La región es un punto determinante para los interesados en invertir y desarrollar el sector del litio. Sudamérica concentra más del 50% de los recursos mundiales y posee gran parte de los proyectos más renombrados en el mundo. En Brasil, la producción de roca dura se concentra principalmente en el Vale do Jequitinhonha, en el estado de Minas Gerais.

Pero sobre todo, la región alberga el reconocido Triángulo del Litio, que comprende Argentina, Chile y Bolivia, donde el litio se extrae de depósitos de salmuera ubicados en salares.

Según el equipo de investigación de Fastmarkets, Brasil cuenta actualmente con tres plantas operativas junto con 33 proyectos en distintas etapas de desarrollo. Argentina tiene 86 proyectos de litio en exploración y construcción, principalmente ubicados en las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta, con 12 operaciones actualmente activas. Chile tiene 23 proyectos en diferentes etapas de desarrollo y dos instalaciones operativas, mientras que Bolivia presenta una producción limitada, con una sola empresa productora.

Para Fastmarkets, Sudamérica sigue siendo uno de los pilares de la cadena global de suministro de litio. En 2025, la región representó el 30% de la oferta mundial de litio extraído, con una producción de alrededor de 480.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) sobre un total global de 1,6 millones de toneladas. Chile representó la mayor participación, con 300.000 toneladas LCE, mientras que Argentina y Brasil aportaron 130.000 y 32.000 toneladas LCE, respectivamente.

Se espera que la región registre un crecimiento significativo hacia el final de la década. Se prevé que estos tres países incorporen 450.000 toneladas LCE adicionales de producción minera, llevando la producción sudamericana por encima de las 915.000 toneladas LCE, al tiempo que mantendrá su participación dentro de la oferta global, según el equipo de investigación de Fastmarkets.

El desafío de transformar recursos en competitividad

Sin embargo, el potencial geológico por sí solo no es suficiente. Los países ya han identificado abundantes recursos de litio, pero el desafío ha sido financiarlos, ya que los anuncios de financiamiento público no siempre se traducen en capital efectivamente desembolsado.

Considerando que contar con recursos de clase mundial es solo una parte de la ecuación, el desafío clave para los participantes del mercado es transformar esa ventaja geológica en competitividad de largo plazo a través de capital efectivamente desplegado. A medida que los proyectos avanzan y el capital se vuelve cada vez más selectivo, productores, inversores y responsables de políticas públicas se hacen las mismas preguntas: ¿Qué tan competitiva es Sudamérica dentro de la curva global de costos? ¿Qué condiciones se requieren para atraer inversiones? ¿Y cómo puede la región capturar más valor de la transición energética mientras construye una industria resiliente y sostenible?

Los principales desafíos para la región

Uno de los aspectos más valiosos de la iniciativa provista por Fastmarkets en Buenos Aires fue la profundidad de la discusión en torno a los desafíos que enfrenta la industria y las áreas donde se necesitan mejoras para liberar todo el potencial productivo de la región.

Desde mi perspectiva, las principales conclusiones fueron:

  • La infraestructura sigue siendo la principal limitación para el crecimiento, poniendo de relieve la necesidad de fortalecer las asociaciones público-privadas para enfrentar las deficiencias logísticas, el suministro limitado de energía, la escasez de mano de obra y las redes de transporte poco desarrolladas.

  • La colaboración entre los sectores público y privado es esencial para desbloquear inversiones de largo plazo.

  • Las incertidumbres regulatorias y políticas continúan afectando el desarrollo de los proyectos.

  • Las perspectivas para la extracción directa de litio (DLE) son cada vez más positivas.

  • La competencia global por el suministro de litio se está intensificando.

  • Los desafíos vinculados con las licencias, la fragmentación regulatoria y el acceso limitado al financiamiento continúan siendo obstáculos importantes.

  • El desarrollo futuro de la cadena de valor del litio en Sudamérica, incluidas las oportunidades downstream, continúa siendo una cuestión central.

Argentina, frente a una nueva etapa de crecimiento

A pesar de estos desafíos, se espera que los tres principales países productores de Sudamérica amplíen su producción durante los próximos cinco años, y Argentina se destaca. Para el equipo de investigación de Fastmarkets, más del 50% de la oferta minera adicional prevista para la región provendría de Argentina, respaldada por fuertes inversiones de compañías mineras y de litio locales, occidentales y asiáticas. Al mismo tiempo, la adopción de tecnologías DLE está mejorando la flexibilidad y la capacidad de respuesta de los productores de salmuera de la región.

Además, el equipo de investigación de Fastmarkets prevé que el mercado entre en déficit en este 2026, a medida que el crecimiento de la demanda supere al de la oferta. La fuerte posición de Sudamérica en la producción de carbonato de litio también coloca a la región en el centro de los futuros desarrollos en las químicas de baterías.

A nivel global, la adopción de baterías de litio-ferrofosfato (LFP) continúa creciendo, impulsada por los fabricantes chinos de vehículos. Al mismo tiempo, la rápida expansión de los sistemas de almacenamiento de energía (ESS), respaldada por el despliegue de energías renovables y el crecimiento de los centros de datos impulsados por inteligencia artificial, refuerza aún más la importancia del carbonato de litio y posiciona a Sudamérica en el centro de la transición energética.

Una mirada hacia adelante

De cara al futuro, el sector del litio continuará atravesando ciclos, desafíos y condiciones cambiantes de mercado. Sin embargo, la base de recursos, la innovación y la ambición de Sudamérica ofrecen razones sólidas para confiar en el futuro papel de la región dentro de la oferta global.

El éxito, no obstante, dependerá no solo de incorporar nuevas toneladas al mercado, sino también de construir cadenas de suministro resilientes, fomentar la colaboración entre países y mantener la transparencia para atraer inversiones en un mercado cada vez más dinámico.

Publicado por: Panorama Minero

Categoría: Noticias

Categorías relacionadas:

¿Querés recibir noticias del sector y de las iniciativas de Panorama Minero?


Suscribite a nuestro boletín.

Artículos Relacionados