La compañía incrementó 53% su producción semestral de litio, avanzó con la puesta en marcha de Fénix 1B y Sal de Vida antes de lo previsto y continúa escalando Rincón, el primer proyecto minero aprobado bajo el RIGI.
Por Panorama Minero
Los resultados operativos del segundo trimestre de 2026 muestran que Argentina se consolida como uno de los principales ejes de crecimiento de Rio Tinto en el negocio global del litio. La compañía informó un incremento del 53% en su producción semestral de carbonato de litio equivalente (LCE), mientras continúa desarrollando un portafolio de activos que ya supera los US$3.600 millones en inversiones comprometidas en el país.
Tras la adquisición de Arcadium Lithium en 2025, Rio Tinto consolidó en Argentina un conjunto de activos integrado por Fénix, Sal de Vida, Rincón, Olaroz y Cauchari, que hoy constituyen uno de los pilares de su estrategia internacional para abastecer la creciente demanda de minerales críticos destinados a la fabricación de baterías.
Durante el segundo trimestre de 2026, la empresa produjo 14.600 toneladas de carbonato de litio equivalente atribuibles a Rio Tinto, un 20% más que en igual período del año anterior y 15% por encima del trimestre previo. En el acumulado del primer semestre, la producción alcanzó 27.300 toneladas LCE, lo que representa un crecimiento interanual del 53%.
El carbonato de litio impulsó el crecimiento
El principal aporte provino del carbonato de litio. Durante el segundo trimestre, Rio Tinto produjo 13.900 toneladas, un 22% más que un año antes y 12% por encima del trimestre anterior. En el acumulado semestral, la producción alcanzó 26.200 toneladas, equivalente a un incremento interanual del 69%.
La producción de hidróxido de litio totalizó 5.300 toneladas durante el trimestre y 10.900 toneladas en el semestre, con un crecimiento interanual del 50%. La compañía aclaró que estos volúmenes no son acumulables entre sí, dado que parte del carbonato producido posteriormente se transforma en hidróxido dentro de su cadena integrada de procesamiento.
Avances en los proyectos argentinos
Los tres desarrollos que actualmente impulsa Rio Tinto en Argentina registraron avances durante el trimestre. La compañía confirmó que Fénix 1B inició producción antes de lo previsto, al igual que Sal de Vida, cuya primera producción también se concretó durante el período mientras continúa la puesta en marcha industrial.
En Rincón, la planta inicial continuó incrementando gradualmente su producción y entregó 385 toneladas durante el trimestre, mientras avanzan los trabajos de estabilización de los reactores de procesamiento. El proyecto, ubicado en Salta, fue el primero del sector minero en ser aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y contempla una inversión de US$2.744 millones para desarrollar una capacidad total de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería.
Por su parte, Fénix, en Catamarca, avanza con una nueva expansión aprobada bajo el RIGI por US$251,3 millones, destinada a incorporar 9.500 toneladas anuales adicionales de capacidad. Una vez completada esta etapa, el proyecto alcanzará 38.000 toneladas anuales de capacidad instalada.
En tanto, Sal de Vida continúa su desarrollo mediante una inversión de US$638 millones, también presentada bajo el RIGI, y registró su primera producción durante el segundo trimestre, antes del cronograma previsto.
Más de US$3.600 millones comprometidos
Las inversiones comprometidas por Rio Tinto en Fénix, Rincón y Sal de Vida superan los US$3.630 millones, a lo que se suma la operación de Olaroz, una de las principales productoras de litio por salmuera del mundo, y el proyecto Cauchari, ambos ubicados en Jujuy.
De acuerdo con la información presentada por la compañía, la combinación de operaciones en producción, expansiones industriales y nuevos desarrollos posiciona a Argentina como uno de los principales polos de crecimiento de su estrategia global para el negocio del litio.



