Las recientes declaraciones de funcionarios de la Secretaría de Asuntos Nucleares de la Nación volvieron a poner al uranio en el centro de la agenda minera argentina. Durante una entrevista en un programa de streaming, el Secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, y la subsecretaria de Política Nuclear, Ayelén Giomi, ratificaron que la remediación de Sierra Pintada se encuentra en marcha y señalaron que esos trabajos forman parte de una estrategia orientada a recuperar la producción nacional de uranio.
Por Panorama Minero
Mientras ese proceso avanza en Mendoza, a cientos de kilómetros de San Rafael un proyecto privado continúa acumulando hitos técnicos y económicos que lo posicionan entre las iniciativas más avanzadas del país para volver a producir uranio.
Se trata de Amarillo Grande, en la provincia de Río Negro, donde Blue Sky Uranium informó nuevos avances en el desarrollo del depósito Ivana, el principal activo del proyecto y uno de los recursos de uranio más importantes identificados en Argentina.
Dos caminos para el regreso del uranio
La remediación de Sierra Pintada constituye hoy el principal eje de trabajo de la Comisión Nacional de Energía Atómica y de la Secretaría de Asuntos Nucleares. El objetivo es resolver pasivos ambientales históricos mediante la construcción de infraestructura destinada al tratamiento de aguas, radio, arsénico y materiales remanentes de antiguas operaciones.
En paralelo, Amarillo Grande avanza bajo una lógica diferente. El proyecto ya cuenta con una Evaluación Económica Preliminar (PEA), recursos definidos bajo estándar NI 43-101, un acuerdo de financiamiento para avanzar hacia la etapa de factibilidad y campañas de perforación destinadas a ampliar y mejorar la base de recursos.
La diferencia entre ambos casos no radica en su importancia estratégica, sino en la etapa de desarrollo en la que se encuentran. Mientras Sierra Pintada continúa enfocada en tareas de saneamiento ambiental, Ivana ya transita fases orientadas a una futura explotación comercial.
Los números de Ivana
Según la información difundida por Blue Sky Uranium, el depósito Ivana alberga recursos indicados por 19,7 millones de toneladas y recursos inferidos por 5,6 millones de toneladas.
La estimación total alcanza 20,8 millones de libras de U3O8 y 10,5 millones de libras de V2O5 contenidos.
La PEA considera un precio de referencia de US$75 por libra de U3O8 y proyecta un Valor Actual Neto (VAN) después de impuestos de US$227,7 millones, una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 38,9%, un recupero de la inversión en 1,9 años, una producción promedio anual de 1,5 millones de libras de U3O8 y una vida útil productiva estimada en 11 años.
Bajo un escenario de uranio a US$105 por libra, el VAN aumenta a US$418,3 millones y la TIR alcanza 57%.
La compañía también informó que completó exitosamente una campaña de perforación de relleno en Ivana, donde identificó nuevas zonas de mayor ley que podrían incorporarse a futuras actualizaciones de recursos y estudios económicos.
Al mismo tiempo, mantiene perforaciones diamantinas en los objetivos Ivana Gateway e Ivana East, ubicados a menos de 10 kilómetros del depósito principal.
Financiamiento y camino hacia factibilidad
Uno de los aspectos destacados por la empresa es el acuerdo de earn-in firmado con COAM, que establece una hoja de ruta para avanzar hacia la producción del depósito Ivana.
Blue Sky sostiene que los programas vinculados al proyecto se encuentran financiados a través de esta alianza estratégica, lo que permite continuar con los trabajos de desarrollo y exploración sin recurrir a nuevas fuentes de financiamiento para esta etapa.
La compañía define a Amarillo Grande como un candidato para transformarse en un proveedor doméstico de uranio para el mercado nuclear argentino, en un contexto de creciente interés por reforzar el abastecimiento local del mineral.
La presencia de Blue Sky en Mendoza
El avance de Amarillo Grande también tiene una conexión con Mendoza. Blue Sky Uranium forma parte de las compañías que actualmente exploran uranio en la provincia a través del proyecto Corcovo, ubicado en el sur mendocino.
Aunque Corcovo se encuentra en etapas mucho más tempranas que Amarillo Grande, la iniciativa forma parte de la estrategia de la empresa para identificar depósitos susceptibles de ser desarrollados mediante tecnologías de recuperación in situ (ISR), un método de extracción que busca recuperar el uranio mediante soluciones inyectadas en formaciones mineralizadas sin necesidad de minería convencional a cielo abierto.
Mientras Mendoza concentra buena parte del debate nacional sobre el futuro del uranio a partir de Sierra Pintada, los avances reportados por Blue Sky muestran que la carrera por devolver producción de uranio al país también se juega en otros distritos mineros. Y hoy, los desarrollos más cercanos a una eventual etapa productiva parecen estar liderados por proyectos privados.



