Rio Tinto proyecta duplicar su producción de litio en Argentina hacia 2028

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Rio Tinto proyecta duplicar su producción de litio en Argentina hacia 2028
Proyecto de litio Rincón. Argentina fue elegida por Rio Tinto como una de las regiones clave de su estrategia global.
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Argentina ocupa un lugar central dentro de la estrategia global de litio de Rio Tinto. Con activos en producción y expansión y nuevos desarrollos en construcción, la compañía proyecta alcanzar aproximadamente 75.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) en 2026 y duplicar ese volumen durante los siguientes dos o tres años, acompañada por el ingreso en producción de Rincón, previsto para 2028.

Por Panorama Minero

La presencia de Rio Tinto se extiende actualmente a Catamarca, Jujuy y Salta, las tres provincias productoras de litio de Argentina. La compañía es la única empresa que exporta carbonato de litio desde las tres jurisdicciones, con una plataforma integrada por Fénix, Güemes, Olaroz, Sal de Vida y Rincón, y mantiene su estrategia de crecimiento en el país.

Las decisiones de inversión, sin embargo, están condicionadas por una combinación de factores. La calidad de los activos, la previsibilidad, las alianzas, la competitividad económica y la capacidad de ejecución forman parte de las variables consideradas al momento de comprometer capital en proyectos que requieren inversiones durante varias décadas.

En ese escenario, Rio Tinto considera que Argentina reúne cada vez más recursos, proyectos y condiciones regulatorias para incrementar su participación en las cadenas de suministro de minerales críticos. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aporta previsibilidad y estabilidad de largo plazo y fue un factor relevante para los desarrollos de Rincón y Fénix 1B. Ese marco no reemplaza la necesidad de que cada proyecto resulte económicamente competitivo y pueda ejecutarse de manera eficiente.

Costos y volatilidad del mercado

El desarrollo de esta cartera ocurre en un mercado del litio que Rio Tinto considera todavía inmaduro, caracterizado por desajustes entre oferta y demanda, volatilidad de precios y una evolución permanente de las tecnologías de baterías.

Frente a este escenario, la competitividad de costos aparece como una condición central. La estrategia consiste en mantener alternativas de crecimiento dentro de la cartera, pero comprometer capital cuando las condiciones del mercado lo justifiquen y los proyectos puedan alcanzar una posición competitiva. El objetivo es desarrollar operaciones capaces de mantener rentabilidad a través de los diferentes ciclos del mercado.

La estrategia consiste en mantener alternativas de crecimiento dentro de la cartera, pero comprometer capital cuando las condiciones del mercado lo justifiquen y los proyectos puedan alcanzar una posición competitiva. El objetivo es desarrollar operaciones capaces de mantener rentabilidad a través de los diferentes ciclos del mercado.

En esta perspectiva de largo plazo, Rio Tinto ubica al litio como uno de los pilares de su cartera para las próximas décadas. La compañía proyecta un crecimiento global de la demanda superior al 13% anual hasta 2035, impulsado no solamente por los vehículos eléctricos, sino también por el almacenamiento estacionario de energía, la incorporación de fuentes renovables y las necesidades asociadas al crecimiento de los centros de datos vinculados con inteligencia artificial.

Tres décadas de experiencia con DLE

La extracción directa de litio (DLE) constituye otro de los componentes de la estrategia de Rio Tinto en Argentina. Fénix fue el primer proyecto de litio del país y el primero a nivel mundial en utilizar esta tecnología, lo que representa una experiencia operativa cercana a tres décadas.

La operación continúa utilizando un proceso de absorción selectiva mediante resinas, aunque con diferentes evoluciones tecnológicas, que permite separar el litio de otras impurezas presentes en las salmueras.

Entre las principales ventajas de la DLE se encuentran la velocidad del proceso y una mayor recuperación de litio, con recuperaciones del orden del 80% al 90%, frente a aproximadamente 50% en determinados sistemas de evaporación. Asimismo, el proceso puede completarse en alrededor de un día, frente a períodos de un año o más asociados a determinados esquemas de evaporación.

La tecnología presenta, al mismo tiempo, otros desafíos. Las plantas de DLE poseen mayor complejidad y normalmente requieren más energía, por lo que Rio Tinto considera que su competitividad debe analizarse sobre el conjunto del proceso y de acuerdo con las características específicas de cada recurso.

Rincón, una operación de 60.000 toneladas anuales

Esa experiencia será aplicada a Rincón, en Salta, proyectado como una operación integrada de escala comercial. El desarrollo contempla extracción de salmuera mediante pozos y una planta de DLE destinada a producir carbonato de litio grado batería.

El diseño aprobado establece una capacidad de 60.000 toneladas anuales y una vida útil estimada de 40 años. Rio Tinto espera obtener el primer producto en 2028, seguido por un período de ramp-up de aproximadamente tres años.

La expectativa de la compañía es que Rincón pueda ubicarse en el cuartil inferior de la curva global de costos y sostener su rentabilidad durante los distintos ciclos del mercado.

Infraestructura, uno de los desafíos para Argentina

Más allá de las condiciones geológicas y del desarrollo de nuevos proyectos, Rio Tinto identifica a la capacidad de ejecución como uno de los principales desafíos para transformar el potencial minero argentino en producción competitiva.

La infraestructura ocupa un lugar central dentro de ese diagnóstico. Ferrocarriles, rutas, energía eléctrica, agua, conectividad y capacidad logística pueden incidir directamente sobre la competitividad económica de los proyectos, particularmente por la distancia existente entre numerosas operaciones mineras, los centros industriales y los puertos.

Según estimaciones sectoriales, los costos del transporte carretero en Argentina pueden alcanzar aproximadamente tres veces el costo por tonelada-kilómetro correspondiente a un sistema logístico más integrado como el de Chile.

La disponibilidad de energía confiable y competitiva representa otro desafío, junto con la infraestructura de transmisión necesaria para abastecer regiones mineras alejadas. Una parte de los principales recursos argentinos se encuentra distante de la red eléctrica y en ambientes de gran altitud, incrementando las necesidades de infraestructura asociadas a su desarrollo.

Para Rio Tinto, esta situación adquiere una dimensión mayor a medida que proyectos de litio y cobre de gran escala avanzan simultáneamente. En ese contexto, la compañía plantea la necesidad de abordar la infraestructura desde una perspectiva más amplia, mediante corredores compartidos que puedan atender las necesidades de distintos proyectos, en lugar de soluciones desarrolladas exclusivamente para cada operación.

Publicado por: Panorama Minero

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