Minerales críticos: la Unión Europea busca apalancar inversiones en Argentina y abrir una nueva etapa de financiamiento

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Minerales críticos: la Unión Europea busca apalancar inversiones en Argentina y abrir una nueva etapa de financiamiento
La Unión Europea es el principal inversor extranjero en Argentina, con un stock de inversión directa de US$75.000 millones, equivalente al 40% del total.
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En el segundo panel de Litio en Sudamérica, representantes europeos, organismos multilaterales y especialistas analizaron cómo atraer capital, reducir riesgos y convertir recursos mineros en proyectos.

Por Panorama Minero

El cambio en la geografía mundial de los minerales críticos está modificando también el mapa de las inversiones. La necesidad de diversificar proveedores, asegurar cadenas de abastecimiento y garantizar acceso a recursos estratégicos abrió una oportunidad para Argentina, pero también elevó las exigencias para transformar recursos geológicos en proyectos financiables.

Ese fue el eje del segundo panel de la primera jornada de Litio en Sudamérica, organizado por Panorama Minero en el predio Altos de la Viña, en San Salvador de Jujuy. Bajo el título “Panorama internacional: Posicionamiento frente a la nueva geografía de los minerales críticos. Capital, financiamiento y alianzas para convertir recursos en crecimiento tangible”, representantes de la Unión Europea, organismos multilaterales, agencias de desarrollo y el sector privado coincidieron en un punto: el capital existe, pero los proyectos deben demostrar viabilidad, gobernanza, sostenibilidad y capacidad para reducir riesgos.

El embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg, planteó que la transición energética y la competitividad industrial europea dependen del acceso a estos minerales. La concentración del procesamiento en pocos proveedores se convirtió, según explicó, en un riesgo geopolítico que llevó al bloque a modificar su estrategia.

“En 2024 adoptamos en la Unión Europea el reglamento de materias primas críticas, que marca un cambio fundamental en la manera en que la Unión Europea actúa en este campo”, señaló. El objetivo es diversificar las fuentes de abastecimiento y construir asociaciones de largo plazo con países como Argentina.

En ese marco, destacó Global Gateway, la estrategia europea de inversión y cooperación exterior. La iniciativa busca combinar recursos de los Estados miembros, bancos de desarrollo, agencias de cooperación y capital privado para multiplicar el financiamiento disponible.

Argentina ocupa un lugar relevante en esa estrategia. Høeg recordó que la Unión Europea es el principal inversor extranjero en el país, con un stock de US$75.000 millones, y que ambos actores firmaron en 2023 un memorando de entendimiento sobre materias primas críticas, seguido por una hoja de ruta conjunta.

El embajador explicó que ese trabajo avanza en dos direcciones: conectar proyectos argentinos con financiamiento y compradores europeos, y desarrollar infraestructura, capacidades locales y gobernanza. Bajo Global Gateway, señaló, ya existen 20 proyectos de inversión en Argentina vinculados con transmisión eléctrica, energía y electromovilidad. Además, anticipó un programa de cooperación técnica por €5 millones que será firmado antes de fin de año.

La cuestión del acceso concreto a esos instrumentos fue desarrollada por Frédéric Maier, agregado de Cooperación de la Unión Europea. Según explicó, el desafío es ordenar la vinculación entre los proyectos y el conjunto de instituciones financieras europeas.

La UE trabaja en un proceso de evaluación que contempla la viabilidad técnica, la gobernanza, los aspectos sociales y el valor agregado local. Los proyectos seleccionados reciben un seguimiento específico para facilitar su conexión con instituciones como el Banco Europeo de Inversiones y otras herramientas europeas.

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“Es importante porque a nivel mundial hay muchos proyectos y ya ese sello de calidad muestra que ha cumplido con la viabilidad técnica, la gobernanza y todo lo que es la vigencia social”, sostuvo Maier.

Para Saúl Feilbogen, partner de Vitale, Manoff & Feilbogen Abogados, el desafío es llevar esos acuerdos internacionales al terreno concreto de las inversiones. Allí aparecen los organismos multilaterales, los bancos de desarrollo, las agencias de crédito a la exportación y los mecanismos de garantía.

El especialista explicó que los riesgos regulatorios y el riesgo país terminan trasladándose al costo financiero. “Con sus líneas de financiamiento y sus líneas de garantía, reemplazan el riesgo país por el riesgo propio que ellas representan”, afirmó.

En ese punto mencionó el rol de instituciones como IFC (Corporación Financiera Internacional) y MIGA (Multilateral Investment Guarantee Agency o Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones), capaces de reducir riesgos y permitir que empresas con determinados perfiles puedan participar en proyectos argentinos. También citó un esquema anunciado por EximBank de Estados Unidos por US$7.000 millones, que podría combinar financiamiento y garantías, generalmente asociado a acuerdos de compra de producción.

El financiamiento de infraestructura apareció como otro denominador común. León Cavalo, Project Manager de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en Argentina, explicó que una de las herramientas centrales son los plazos extensos y períodos de gracia que permiten construir obras antes de que comiencen a generar capacidad de repago.

“Damos, por ejemplo, cinco años de plazo de gracia a estas infraestructuras que requieren una estructuración muy grande”, explicó. Entre las obras prioritarias mencionó líneas de transmisión eléctrica, agua, saneamiento y acueductos, con posibilidades de extender los plazos de repago hasta 15 o 20 años.

La AFD también trabaja junto al Banco Europeo de Inversiones, el Banco Mundial y el BID para complementar instrumentos y evitar superposiciones. Cavalo remarcó además la necesidad de acompañar las inversiones físicas con capacitación y formación técnica para contar con los recursos humanos que demandarán los nuevos proyectos.

Desde MIGA, el brazo de garantías del Grupo Banco Mundial, Felipe Fuentes puso el foco en las condiciones que permiten movilizar inversión extranjera. A su criterio, Argentina necesita un marco regulatorio coherente, mecanismos eficaces para resolver controversias y estándares ambientales y sociales alineados con los internacionales.

“Para atraer inversión internacional, necesitamos un marco regulatorio coherente, mecanismos eficaces de resolución de controversias y estándares ambientales y sociales alineados con los internacionales”, afirmó.

Fuentes consideró que la participación de las agencias europeas puede aportar previsibilidad y credibilidad a los proyectos. “Argentina ha avanzado a pasos agigantados, aunque su historia controversial pesa para inversionistas y acreedores”, señaló, y agregó que la presencia de instituciones como el Banco Europeo puede ayudar a movilizar capital.

El panel, moderado por Natacha Izquierdo, Directora de Operaciones de Abeceb, e Ignacio Celorrio, EVP de Lithium Argentina, dejó así planteado un nuevo escenario para la minería argentina: la competencia internacional ya no pasa solamente por quién posee los recursos, sino por quién puede desarrollarlos con infraestructura, financiamiento, estándares internacionales, compradores y reglas capaces de atraer capital durante décadas.

En ese proceso, la Unión Europea busca profundizar su relación con Argentina a través del memorando sobre materias primas críticas y Global Gateway, mientras que organismos como MIGA, el Banco Mundial, el BEI, el BID y la AFD aportan herramientas de financiamiento, garantías, cooperación técnica e infraestructura para reducir los riesgos que enfrentan los proyectos mineros.

Publicado por: Panorama Minero

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