Líder en sostenibilidad y ESG, y ex secretaria de Política Minera de la Nación (2018-2019), la doctora Carolina Sánchez analiza uno de los principales desafíos que enfrenta la expansión minera argentina: la formación de talento. Sánchez sostiene que la respuesta no pasa únicamente por incrementar la cantidad de profesionales universitarios, sino por desarrollar nuevas competencias técnicas, fortalecer la formación continua y consolidar la articulación entre Estado, empresas y universidades para que Salta pueda convertirse en un polo de conocimiento, innovación y servicios especializados para la minería.
Por Panorama Minero
¿Qué responsabilidad tiene hoy el sistema de formación para acompañar la expansión de la actividad minera y evitar que la demanda de talento supere la capacidad de respuesta de la provincia?
Todo el sistema de formación en sus distintos niveles está interpelado porque la demanda de talento ya supera la capacidad de respuesta de las instituciones y no sólo en la provincia de Salta.
Creo que el desafío está puesto en interpretar la diversidad de talento que requiere el sector, porque no se trata sólo de profesionales universitarios, se trata de articuladores territoriales, agentes de micrologística, oficios (algunos muy especializados por el uso de nuevos materiales y nuevas tecnologías), liquidadores tributarios, analistas ambientales con competencias en tomas de muestras ambientales, etc.
Y estamos convencidos desde UCASAL, que en este contexto general, así como en la demanda específica del sector minero en la Argentina, la formación es continua y la acreditación de competencias es el rumbo. Esto, sumado a la agilidad en la adaptación de los planes de estudios de las carreras universitarias y la facilitación de transiciones profesionales para la gente que prolonga su vida laboral por los cambios demográficos y que requiere de nuevas competencias no otorgadas por el título de base.
¿Cuáles son los perfiles profesionales, técnicos y de oficios que presentan mayor demanda y cómo trabaja el IDeMiS para contribuir a la formación de esos recursos humanos?
Los perfiles que requiere el sector son diversos y dinámicos. Desde estudios que se hicieron hacen unos años desde IDeMiS de brechas de capacidades estamos siguiendo la dinámica de los perfiles requeridos, ya que esto acompaña la maduración propia de los proyectos mineros en Argentina.
Hoy se requieren perfiles más especializados en relacionamiento comunitario, donde la antigua visión de responsabilidad social de las empresas, migra hacia la inversión y el registro en el tiempo (con criterio de largo plazo) de los procesos de participación y consulta, así como un enfoque de riesgo social y vigilancia de potenciales conflictos más activo, que permita orientar las intervenciones en forma inteligente.
Otros perfiles que detectamos clave son geólogos con capacidades de manejo de datos y nuevas tecnologías, tanto para la exploración minera como el modelado de recursos, no solo orientado a minerales, sino fundamentalmente al agua y a la comprensión de los ciclos hidrológicos y a los cálculos necesarios para el uso de este recurso.
Hay una fuerte demanda local en lo que es administración en los procesos de construcción: dirección técnica de montajes, aprovisionamiento, manejo de plataformas de proveedores, analistas de contratos, puesta a punto de tecnologías in situ (y me refiero a los sitios con las condiciones extremas de donde están los proyectos), etc.
Y en todos los casos, hay temas transversales como el conocimiento e implementación de nuevos estándares de la industria, así como la construcción de una cultura de la seguridad.
La minería evoluciona rápidamente en materia tecnológica, ambiental y de gestión. ¿Cómo se logra que la oferta de capacitación se mantenga actualizada frente a una industria en constante transformación?
IDeMiS es un instituto académico que también integran el sector público, sector privado y la sociedad civil. Por genética es un espacio de diálogo que nos permite no sólo hablar de los desafíos reales, sino hacerlo en un espacio seguro, donde podemos profundizar el análisis de la dinámica del sector, generar investigaciones, implementar proyectos de cooperación científica y vincularnos a instituciones universitarias de países mineros de la región y el mundo.
Institucionalmente, contamos con un Vicerrectorado de Formación Continua, que ya está trabajando en propuestas formativas innovadoras, centradas en competencias y en sistemas de aseguramiento digital de esas certificaciones.
Con nuestro sistema de educación a distancia llegamos a todo el país y cada vez más a Latinoamérica, contamos con más de 120 sedes en el país, que ofrecemos como plataforma para llegar con IDeMiS a todas las provincias mineras y con otros institutos de UCASAL a las provincias que presentan los desafíos propios del desarrollo de otras industrias (energía, O&G, agricultura del futuro).
El desarrollo minero requiere la articulación entre empresas, Estado, universidades e instituciones educativas. ¿Cómo evalúa esa articulación en Salta y qué aspectos considera que todavía deben fortalecerse para construir un ecosistema de formación más sólido?
En Salta, aprovechamos la condición de “conocernos todos” y desde las instituciones formativas y las relaciones profesionales construimos vínculos interinstitucionales, que son cada vez mas fluidos porque la escala de las necesidades es muy grande y sólo articulando, compartiendo las buenas prácticas y colaborando vamos a poder responder a la demanda del mercado.
El gobierno de la provincia se apoya también en evidencia que se genera desde los centros de conocimiento que son los institutos (muchas veces cofinanciados con CONICET), el servicio geológico y muestra un actitud de apertura y colaboración con las instituciones académicas y científicas.
La sostenibilidad es un eje central de la minería moderna. ¿Qué lugar ocupan contenidos como la gestión ambiental, el relacionamiento comunitario, la seguridad y la innovación dentro de los programas de formación que impulsa el IDeMiS?
Este tipo de contenidos son el factor diferencial de las propuestas formativas generadas desde IDeMiS e implementadas en muchos casos junto a las Unidades Académicas de la Universidad y con otras Universidades de países con tradición minera. Estamos convencidos que tenemos que aprovechar el conocimiento previo y la experiencia de los países que tienen a la minería como un sector económico maduro, adoptar las mejores prácticas, pero sobretodo aprender de los errores históricos para ser cada vez mejores.
Si proyectamos el escenario de la minería salteña a los próximos diez años, ¿qué capacidades considera que deberían comenzar a desarrollarse desde hoy para que la provincia pueda consolidarse no solo como productora de minerales, sino también como generadora de conocimiento, innovación y capital humano especializado?
Es interesante la pregunta, porque algunas de esas capacidades que van a ser centrales en 10 años, ya tienen demanda, según el grado de madurez de los proyectos. Creo que todas las demandas de la industria minera que mencionamos antes, tienen un correlato en la demanda de capacidades industriales, ensamblaje, terminaciones de productos última milla y de oferta de servicios especialistas. Para esto, se requiere de formación técnico comercial, con capacidad de respuesta oportuna en los sitios donde los proyectos estén operando, porque parar un proceso minero por fallo o avería de algún equipo tiene altísimos costos y compleja recuperación.
En definitiva, desarrollar toda la capacidad de la industria y servicios nacionales que son soporte de la actividad, pero que además son la más alta fuente de empleo derivado del sector y que constituye ese capital que permite construir prosperidad de largo plazo cuando un yacimiento se agote y se presenten nuevas oportunidades.
El capital social es un activo muy atractivo para la inversión extranjera en industrias o actividades económicas que quizás hoy todavía son incipientes o tal vez ni imaginamos.



