El Instituto de Investigaciones Hidráulicas (IDIH) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) avanza en la certificación internacional de sus procesos para estandarizar la medición del agua bajo normas de calidad reconocidas a nivel global. Su director, el ingeniero Omar del Castillo, destacó que este paso busca garantizar datos confiables y transparentes para organismos públicos, empresas y la comunidad científica.
Por Panorama Minero
El Instituto de Investigaciones Hidráulicas (IDIH) "Ingeniero García Wimer", dependiente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), se ha consolidado como un organismo fundamental en el estudio y la gestión del agua en la provincia, celebrando recientemente sus 79 años de existencia. Fundado en 1947, este instituto es el segundo más antiguo de su unidad académica, situándose apenas por detrás del Instituto de Investigaciones Mineras. Bajo la conducción actual del ingeniero Omar del Castillo, la institución ha experimentado una transformación significativa, evolucionando de una orientación académica hacia un rol técnico de alta complejidad y relevancia estratégica para el desarrollo productivo y ambiental de la provincia de San Juan.
La historia moderna del IDIH y su estrecha relación con el monitoreo en zonas de alta montaña encuentran un punto de inflexión a finales de la década de 1990 y principios de los años 2000 con la implementación del proyecto PASMA. Este programa federal buscaba generar información técnica para sustentar las inversiones mineras en San Juan, lo que impulsó a los expertos del instituto a salir al campo para generar una línea de base hídrica en la cordillera de los Andes. Fue en este contexto donde se iniciaron las mediciones hidrométricas y los estudios ambientales que permiten comprender el comportamiento de las cuencas locales.
A medida que la actividad minera se consolidó, la demanda de precisión técnica por parte de las empresas y del Estado aumentó, lo que obligó al instituto a buscar mecanismos de validación formal para sus procesos. Omar del Castillo destaca que la necesidad de contar con certificaciones internacionales nació de la exigencia de las compañías por tener datos respaldados por normas de calidad global, y no solo por el prestigio de la universidad. Esta demanda dio origen al Laboratorio de Metrología Hidráulica, una unidad especializada dentro del IDIH dedicada a la medición de variables críticas como el caudal, la velocidad del agua y la presión en tuberías.
El IDIH avanza en la certificación de las tareas de campo mediante un Proyecto de Desarrollo Tecnológico Social (PDTS). El objetivo central es normalizar las técnicas de aforo en canales abiertos bajo la norma internacional ISO 748, en su versión de 2021. Este estándar especifica los métodos científicos para determinar la velocidad y el área de la sección transversal de los líquidos, permitiendo un cálculo de caudal sumamente preciso. Para el director del instituto, la aplicación de esta normativa es clave para establecer un estándar de confiabilidad que sea igual para todos los actores, ya sean empresas privadas u organismos públicos como el Departamento de Hidráulica de la provincia.
La importancia de contar con procedimientos certificados radica en la transparencia y la reducción del margen de error en la cuestión agua. Según explica Omar del Castillo, el cumplimiento de la norma garantiza que cualquier medición realizada en ríos cordilleranos como el Calingasta, el Castaño o Los Patos se ejecute con la misma técnica, calidad e instrumental. Este enfoque busca reducir la incertidumbre en los datos, estableciendo una suerte de vara de igualdad que permite que los resultados sean confiables y verificables en cualquier parte del mundo. Paralelamente a la certificación de procesos, el IDIH desarrolla investigaciones orientadas a comprender la dinámica hidrológica de las cuencas de montaña áridas y nivoglaciares de los Andes. Mediante proyectos que integran observaciones de campo, información satelital y modelación hidrológica, el equipo estudia la contribución de la nieve, los glaciares y otros componentes del sistema hidrológico en la generación de caudales, con el objetivo de mejorar la estimación de la disponibilidad hídrica en estas cuencas, cuyas características físicas y procesos dominantes requieren enfoques diferentes a los aplicados tradicionalmente en cuencas de llanura.
El IDIH se ha equipado con tecnología de vanguardia y ha incorporado el uso de Big Data y sensores remotos. Estas herramientas permiten procesar vastos volúmenes de información satelital y datos horarios captados por sensores de campo, mejorando la precisión de los modelos de predicción sobre la disponibilidad del recurso hídrico. El objetivo es lograr metodologías científicas que sean replicables y transparentes, garantizando que el conocimiento generado por la universidad pueda ser verificado y validado por la comunidad científica internacional.




