En un contexto económico desafiante a nivel nacional, San Juan apuesta a la minería como motor de desarrollo y canaliza sus recursos hacia una de las áreas más estratégicas para su matriz productiva: el agua. Durante la apertura de sesiones legislativas, el gobernador Marcelo Orrego confirmó un paquete de inversiones que supera los $25.000 millones destinado a obras hídricas en distintos puntos de la provincia.
Por Panorama Minero
El anuncio se dio en el marco de un discurso de apertura de sesiones ordinarias legislativas del 2026, en el que el mandatario combinó balance de gestión y proyección a futuro. “Vengo a rendirles cuentas. Pero, sobre todo, vengo a contarles hacia dónde vamos”, afirmó, al tiempo que subrayó la necesidad de “hacerse cargo de lo urgente y construir las bases del futuro” en un escenario marcado por la caída de transferencias nacionales.
En ese sentido, Orrego remarcó que la provincia no se quedó de brazos cruzados frente al ajuste fiscal: “Cuando dejaron de llegar los fondos para obras, fuimos la primera provincia en reactivarlas con recursos propios”. Esa lógica de gestión se refleja ahora en el uso de los fondos mineros para financiar infraestructura clave.
Obras hídricas: eje del desarrollo productivo
El corazón del anuncio estuvo centrado en una batería de obras destinadas a optimizar el uso del agua, mejorar el riego y garantizar el abastecimiento en zonas productivas y comunidades vulnerables.
Uno de los ejes principales es la intervención en los canales Chita, Romo y Agua Negra, estructuras fundamentales para la distribución del agua en áreas agrícolas. Estas obras, que forman parte del paquete general financiado por el fideicomiso minero, permitirán incrementar la eficiencia del sistema de riego y ampliar la superficie cultivable, especialmente en departamentos clave para la economía sanjuanina. También se prevé construir un sistema de tratamiento de aguas residuales en Niquivil.
A este conjunto se suma una inversión específica de $2.000 millones para el Canal del Norte del departamento de Jáchal, una obra estratégica que impacta directamente en la producción agrícola del norte provincial, con beneficios para más de 1.800 productores agrícolas y ganaderos y más de 26.000 hectáreas.
En paralelo, el Gobierno destinará $1.500 millones para la red de agua potable en San Roque, también en Jáchal, una demanda histórica que permitirá mejorar la calidad de vida de cientos de familias.
En materia de infraestructura de protección, el plan incluye $6.700 millones para la construcción de defensas fluviales en el río Shuclián y puentes sobre los ríos Tafí y La Quebrada, de Jáchal, obras fundamentales para mitigar el impacto de crecidas y garantizar la conectividad en zonas vulnerables. "Conectividad y protección para las familias de la Cordillera", definió el gobernador. Si bien estos trabajos forman parte del paquete global, su ejecución representa un componente clave dentro de la inversión total que supera los $25.000 millones.
“Los recursos de la minería se traducen en obras concretas. No quedan en discursos, se convierten en infraestructura que mejora la vida de las familias y potencia la producción”, sostuvo Orrego al presentar el plan.
Un modelo que convierte minería en infraestructura
El financiamiento de estas obras proviene del fideicomiso minero, un instrumento que capta aportes de las empresas del sector y los redirecciona hacia proyectos de infraestructura. Para el Gobierno provincial, se trata de un esquema que permite transformar la actividad extractiva en desarrollo tangible.
“La minería no es un fin en sí misma. Es la herramienta más poderosa que tiene San Juan para generar trabajo y construir la infraestructura que nuestra provincia necesita”, enfatizó el gobernador.
Este modelo cobra especial relevancia en un contexto de restricciones fiscales, donde la provincia busca sostener su ritmo de inversión sin depender exclusivamente de recursos nacionales.
Balance de gestión: avances en agua y producción
Antes de detallar los nuevos anuncios, Orrego repasó las obras ejecutadas en los últimos dos años, destacando la reparación del Partidor San Emiliano, una infraestructura clave para el sistema de riego del Valle del Tulum que no había sido intervenida en más de siete décadas.
También mencionó los avances en impermeabilización de canales en Sarmiento, Jáchal y Calingasta, que permitieron reducir pérdidas de agua y mejorar la eficiencia del sistema. En Valle Fértil, la construcción de un acueducto y dos pozos amplió la capacidad productiva de la región. “Cada obra hídrica que ejecutamos es un paso hacia una provincia más productiva. El agua es el recurso más valioso que tenemos”, afirmó.
Impacto: más producción y mejor calidad de vida
El impacto del plan anunciado es doble. Por un lado, fortalece la producción agropecuaria, al garantizar un uso más eficiente del agua en un contexto de escasez hídrica. Por otro, mejora las condiciones de vida en comunidades que históricamente enfrentaron problemas de acceso al recurso.
La obra de agua potable en San Roque, por ejemplo, permitirá asegurar el suministro a cientos de familias, mientras que las defensas fluviales en Jáchal reducirán el riesgo de daños por crecidas.
En este sentido, el gobernador fue contundente: “El agua es el motor de nuestra producción. Sin agua, no hay agricultura, no hay industria, no hay futuro”.
Una apuesta estratégica en tiempos de ajuste
El anuncio también se inscribe en una estrategia más amplia de posicionamiento económico. Orrego destacó que San Juan es hoy una de las tres provincias con mejor situación fiscal del país, y una de las pocas donde nacen más empresas de las que cierran.
Con la minería, la energía y las exportaciones como pilares, el Gobierno provincial busca sostener el crecimiento en un escenario nacional complejo. La inversión en infraestructura hídrica aparece, en ese marco, como una pieza central para garantizar competitividad y desarrollo.
El mensaje final del mandatario sintetizó esa visión: “Cada kilómetro de canal revestido, cada puente construido, cada familia que recibe agua potable es una muestra de que estamos en el camino correcto. Vamos por más”.
Detalle de obras hídricas y montos de inversión
Obras de riego en canales Chita, Romo y Agua Negra: $15.000 millones
Obras Canal del Norte, en Departamento de Jáchal: $2.000 millones.
Ampliación red de agua potable en San Roque (Jáchal): $1.500 millones.
Construcción de defensas fluviales del río Shuclián y puentes en ríos ríos Tafí y La Quebrada: $6.500 millones
Construcción de un acueducto y pozos de agua en Valle Fértil
Impermeabilización de canales en Sarmiento, Jáchal y Calingasta
Otras obras de riego, saneamiento e infraestructura hídrica: completan el esquema de inversión hasta superar los $25.000 millones financiados con fondos mineros.
