El gobernador Gustavo Sáenz se reunió con autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo para avanzar en el Programa de Infraestructura Logística para la Integración Regional de Salta, que prevé una inversión de hasta US$100 millones destinada a pavimentar los últimos tramos pendientes de la Ruta Nacional 51 hasta el Paso de Sico.
Por Panorama Minero
El anuncio se realizó tras una reunión encabezada por el gobernador Gustavo Sáenz con la representante del BID en Argentina, Viviana Alva Hart, y el gerente del Cono Sur del organismo, Morgan Doyle.
El proyecto principal del Programa de Infraestructura Logística para la Integración Regional de Salta contempla la pavimentación de dos tramos clave de la RN 51: Campo Amarillo-Salar del Rincón, de 53 kilómetros, y Salar del Rincón-Paso Internacional de Sico, de 38 kilómetros. Actualmente, ambos sectores poseen calzada mejorada pero no pavimentada, lo que limita la circulación logística, especialmente durante condiciones climáticas adversas.
Una ruta estratégica para la minería
La Ruta Nacional 51 constituye uno de los corredores logísticos más importantes del norte argentino para la actividad minera y específicamente para la provincia de Salta. La vía conecta la ciudad de Salta con la Puna salteña y con el Paso de Sico, en la frontera con Chile, atravesando áreas de influencia de proyectos de litio, además de operaciones y exploraciones metalíferas. La obra busca fortalecer la logística minera, mejorar la conectividad con los puertos del Pacífico y posicionar al norte argentino como arteria estratégica del Corredor Bioceánico del Eje de Capricornio.
Integración regional
El Corredor Bioceánico del Eje de Capricornio es una iniciativa de integración sudamericana que busca conectar el centro-oeste de Brasil, el norte de Argentina, Paraguay y los puertos del norte chileno sobre el océano Pacífico, generando una alternativa logística a las rutas tradicionales del Atlántico.
En el caso de Salta, la RN 51 y el Paso de Sico representan un eje clave para acceder a los puertos chilenos de Antofagasta y Mejillones, utilizados por industrias mineras para exportaciones hacia mercados asiáticos.
El corredor forma parte de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Durante el encuentro, Morgan Doyle destacó que el proyecto se alinea con “Conexión Sur”, una iniciativa regional del BID orientada a fortalecer la integración física y logística sudamericana.
Infraestructura logística y control productivo
Además de la pavimentación, el programa prevé la creación de un centro de control de cargas y fiscalización minera que permitirá optimizar la supervisión del transporte y mejorar la recopilación de datos logísticos y productivos en la región.
El plan también contempla la incorporación de sistemas de conectividad en zonas remotas de la Puna, un aspecto considerado central para la seguridad operativa y la trazabilidad del transporte.
La secretaria de Financiamiento y Planificación Financiera de la Provincia, Liliana Corona, explicó que la estrategia integral del Corredor Bioceánico involucra financiamiento complementario de distintos organismos multilaterales, entre ellos el BID, el Banco Mundial y Fonplata.
Desde Gobierno destacaron que la con esta obra, Salta busca consolidarse como uno de los principales nodos logísticos y mineros del norte argentino, fortaleciendo su posición dentro de la cadena global de minerales críticos y mejorando su conexión comercial con el Pacífico.



