PSJ mantiene abierta su ecuación logística y compara salida por Chile y Argentina para exportar cobre

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PSJ mantiene abierta su ecuación logística y compara salida por Chile y Argentina para exportar cobre
La ciudad chilena de Los Andes recibió el encuentro binacional de integración minera entre Argentina y Chile.
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Con el proyecto ya incorporado al RIGI, en plena etapa de factibilidad y con un esquema de exportación previsto para concentrado de cobre, PSJ Cobre Mendocino volvió a exponer una de las variables logísticas que acompañan su desarrollo: la definición de su salida portuaria. Durante el encuentro “Cordillera que une: Minería binacional y el Paso Los Libertadores como ejes de integración Chile-Argentina”, realizado en la ciudad trasandina de Los Andes, Fabián Gregorio, CEO de la compañía, ratificó que los puertos chilenos forman parte de la planificación histórica del proyecto y que aparecen como la salida natural por cercanía, aunque aclaró que la compañía mantiene abierta la comparación logística con puertos argentinos sobre el Atlántico.

Por Panorama Minero

Los puertos chilenos siempre han estado en nuestros papeles”, afirmó Gregorio al referirse al esquema logístico contemplado para PSJ, remarcando además que esa alternativa forma parte del Informe de Impacto Ambiental ya aprobado para el proyecto. La definición se inserta dentro de un proyecto que prevé producir concentrado de cobre destinado a mercados internacionales y cuya salida operativa aparece como una de las variables estructurales de su diseño.

En esa línea, Gregorio reforzó que “es la salida natural que tiene logísticamente esta producción”, aludiendo a la proximidad con Chile y al corredor bioceánico como parte del esquema que históricamente ha acompañado la vinculación comercial y operativa de Mendoza con el Pacífico.

350 kilómetros versus 850

Uno de los datos centrales que dejó el ejecutivo fue la comparación de distancias que hoy forma parte de la evaluación logística del proyecto. “Hacemos comparaciones de 350 kilómetros para alcanzar el Pacífico contra 850 para alcanzar un puerto localizado en Rosario”, señaló.

Ese dato sintetiza la principal diferencia inicial entre ambas alternativas y aparece como uno de los factores centrales dentro del análisis que PSJ deberá consolidar en su etapa final de factibilidad.

Las variables que sostienen la opción atlántica

Pese a esa diferencia en kilómetros, Gregorio dejó claro que la opción argentina sigue dentro de la evaluación. “Argentina también ofrece algunas ventajas logísticas que merecen ser consideradas”, planteó.

Entre esos factores mencionó los “850 kilómetros de llano”, la posibilidad de transportar mayor volumen por camión y la ausencia de condicionantes climáticos propios del cruce cordillerano.

El esquema logístico no es menor para un proyecto que operará con concentrado de cobre y que, según su Declaración de Impacto Ambiental, contempla transporte encapsulado para evitar dispersión durante el traslado. Bajo ese diseño, la continuidad operativa y la previsibilidad en la cadena de salida aparecen como elementos relevantes dentro de la planificación general del proyecto.

“No tenemos las inclemencias del tiempo que hacen que cierre la cordillera por 30 días”, explicó, y agregó además otra variable operativa: “no hay marejadas”.

La escala operativa del proyecto

La discusión logística se da en un proyecto que prevé una capacidad de procesamiento cercana a las 10 millones de toneladas anuales, con una producción promedio de 40.000 toneladas de cobre fino por año durante sus primeros 16 años de operación y posibilidad de extender su vida útil hasta los 27 años.

En sus declaraciones, Gregorio sostuvo además que la operación podría alcanzar rápidamente un rango de entre 60.000 y 70.000 toneladas anuales, una escala que vuelve central la definición de una salida portuaria estable y competitiva desde las primeras etapas productivas.

Una definición todavía abierta

El CEO de PSJ no hizo una definición cerrada sobre la salida final del concentrado y sostuvo que la compañía continuará profundizando esa evaluación durante los próximos meses. “Lo vamos a hacer un análisis muy exigente en los meses venideros”, afirmó.

La compañía ya formalizó su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con una inversión declarada de US$891 millones en toda la vida del proyecto. El esquema contempla mina a cielo abierto, planta de procesos, depósitos de estériles y relaves, infraestructura energética y un cronograma que proyecta iniciar construcción en 2027 para alcanzar producción hacia 2029.

Con esa hoja de ruta en marcha, la definición de la salida logística aparece como uno de los componentes que PSJ deberá terminar de ajustar antes de avanzar hacia su etapa de ejecución.

Publicado por: Panorama Minero

Categoría: Noticias

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