Mendoza comenzó a explicitar con mayor claridad el vínculo entre expansión energética y desarrollo minero. La entrada en operación comercial plena del Parque Solar San Rafael, con 180 MW de capacidad instalada, fue presentada por el Gobierno provincial y por Genneia no sólo como un nuevo activo de generación renovable, sino también como parte de la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de proyectos industriales y mineros de gran escala.
Por Panorama Minero
El parque, desarrollado por Genneia en el distrito sanrafaelino de 25 de Mayo, elevó la capacidad solar instalada de Mendoza a cerca de 800 MW operativos, dentro de una estrategia que apunta a ampliar la disponibilidad de energía competitiva en una provincia donde el debate energético comenzó a quedar cada vez más ligado al avance de sectores de alto consumo eléctrico, entre ellos la minería metalífera.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, sostuvo que la nueva infraestructura energética constituye una herramienta fundamental para acompañar el desarrollo industrial y minero con energía “limpia, competitiva y sostenible”. La definición se da dentro de un escenario en el que Mendoza busca avanzar simultáneamente en proyectos de generación renovable y en el desarrollo de nuevas iniciativas mineras.
El rol de Genneia y la demanda energética de la minería
Desde la compañía desarrolladora también se explicitó ese vínculo. El CEO de Genneia, Bernardo Andrews, afirmó que el Parque Solar San Rafael tendrá un foco especial sobre el sector minero regional, al señalar que la actividad requiere soluciones de descarbonización robustas para sostener competitividad y acceso a mercados internacionales cada vez más condicionados por estándares ambientales y exigencias ESG.
La referencia aparece en un contexto donde distintos proyectos cupríferos y de exploración avanzada del oeste argentino comenzaron a incorporar discusiones sobre trazabilidad energética, reducción de huella de carbono y contratos de abastecimiento renovable bajo esquemas como el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), mecanismo mencionado en el documento oficial como una de las herramientas destinadas a abastecer grandes usuarios industriales y mineros.
El Parque Solar San Rafael demandó una inversión de US$180 millones y se emplaza sobre un predio de 500 hectáreas equipado con 400.000 paneles solares bifaciales. La central posee una capacidad de generación anual superior a los 500.000 MWh, equivalente al consumo aproximado de 135.000 hogares, además de una reducción estimada de 230.000 toneladas de dióxido de carbono por año.
Con este desarrollo, Genneia supera los US$430 millones invertidos en Mendoza y alcanza 450 MW solares operativos dentro de la provincia, consolidando a Mendoza como uno de los principales polos de generación fotovoltaica del país.
La infraestructura eléctrica que busca sostener nuevos consumos
En paralelo al crecimiento de potencia instalada, el Gobierno provincial vinculó el avance de la generación renovable con un programa de ampliación de infraestructura eléctrica que incluye obras destinadas a aumentar capacidad de transporte y confiabilidad del sistema. Entre ellas aparecen la Estación Transformadora Valle de Uco, la Estación Transformadora Mendoza Norte, la obra Marcado-La Dormida y el inicio del proceso licitatorio para la línea de alta tensión de 132 kV entre San Rafael y General Alvear.
La mención a infraestructura de transporte eléctrico adquiere relevancia dentro del escenario energético provincial, donde distintos proyectos industriales y mineros demandan mayor disponibilidad de potencia y nuevas condiciones de abastecimiento.
El documento oficial también señala que Mendoza proyecta superar los 1.000 MW solares instalados hacia 2030, con nuevos desarrollos en carpeta como el Parque Solar Mendoza Sur. Dentro de esa estrategia, la expansión renovable es presentada como parte de la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento productivo, industrial y minero de la provincia.



