Las nevadas históricas de 2026, asociadas al fenómeno de El Niño, retrasaron el inicio de la temporada exploratoria en la cordillera sanjuanina. Durante el encuentro “Historias Compartidas”, organizado por la Cámara Minera de San Juan, Juan Arrieta (Vicuña), Jennifer Betancourt (Altar) y Pedro Cuadra (Los Azules) expusieron las dificultades operativas y la prioridad de garantizar la seguridad vial antes de retomar las perforaciones.
En Vicuña, las tareas se reprogramaron para noviembre y la meta bajó a 55.000 metros; Altar aún no definió el inicio de su campaña de 15.000 metros, mientras Los Azules postergó los trabajos en altura hasta comienzos de 2027. En contraste, Ignacio Cuadra, de Gualcamayo, informó que el proyecto de Minas Argentinas completó más de 20.000 de los 26.600 metros de perforación previstos para 2026 en Carbonatos Profundos.
Por Panorama Minero
El fenómeno climático de El Niño modificó de manera sustancial la planificación habitual de la exploración minera en San Juan, tras dejar registros de nevadas que no se observaban desde hacía más de 20 años. Esta coyuntura climática fue el eje central del encuentro "Historias Compartidas", organizado por la Cámara Minera de San Juan en su nueva sede, donde los responsables técnicos de los emprendimientos Vicuña, Altar, Los Azules y Gualcamayo repasaron el escenario operativo que atraviesan sus proyectos frente al inicio de la temporada. Durante las exposiciones quedó en evidencia que las labores en la alta cordillera sufrieron importantes retrasos debido a la acumulación de nieve, demandando un despliegue importante de maquinaria vial y postergaciones en las campañas de perforación. Esto se notó sobre todo en los emprendimientos de Los Azules y Altar.
Vicuña: reprogramación del calendario y ajuste de metas físicas
En el distrito Vicuña —que comprende las áreas de Josemaría y Filo del Sol—, las inclemencias invernales impusieron condiciones extremas con temperaturas que alcanzaron los 25° bajo cero en los campamentos Batidero y Vicuña. El geólogo y responsable de exploración del proyecto, Juan Arrieta, explicó que la dureza del temporal convirtió la rutina diaria en un desafío constante contra la nieve, en lo que describió como un año atípico tras más de dos décadas de labor en la región.
El referente técnico detalló que, si bien las bases operativas lograron mantenerse habitadas de forma ininterrumpida por unas 200 personas, las actividades de perforación en las cotas más elevadas —situadas entre los 4.800 y 5.000 metros de altura— debieron interrumpirse a mediados de julio. A raíz de esta situación, la compañía se vio forzada a extender su Plan Invierno hasta finales de octubre, cuando ordinariamente culmina en septiembre, trasladando la reactivación de los equipos de sondaje al mes de noviembre. Asimismo, Arrieta indicó que debieron ajustar a la baja la meta proyectada para este ciclo a 55.000 metros de perforación mediante 8 máquinas perforadoras y 150 operarios especializados, frente a los 65.000 metros concretados durante la campaña anterior.
Altar: la seguridad vial como condición para definir el arranque
Una postura similar de extrema prudencia plateó la geóloga Jennifer Betancourt, al frente de las tareas en el yacimiento de cobre y oro Altar, ubicado a 3.600 metros sobre el nivel del mar en Calingasta. La profesional señaló que el cronograma tradicional contemplaba históricamente el comienzo de las actividades en el terreno durante el mes de octubre, pero que las dificultades derivadas del clima alteraron esas fechas.
Betancourt subrayó que la prioridad elemental antes de autorizar cualquier ascenso de operarios o transporte de maquinaria pesada radica en constatar la estabilidad y seguridad de las trazas viales en la montaña. Por este motivo, la responsable remarcó que el proyecto todavía no cuenta con una fecha definida para iniciar su campaña, dejando la habilitación supeditada a que los caminos presenten garantías plenas de tránsito. Una vez despejada la ruta, la operadora prevé movilizar equipos para ejecutar unos 15.000 metros de perforaciones orientadas a estudios hidrogeológicos, ensayos geotécnicos y exploración en la zona de Altar Sur.
Los Azules: apertura de accesos y reconversión de tareas en baja montaña
Por su parte, el proyecto Los Azules, emplazado también en la cordillera calingastina, vio transformado su esquema habitual de operaciones. El geólogo Pedro Cuadra, referente de exploración del emprendimiento de McEwen Copper, expuso que en períodos con condiciones meteorológicas más benignas las cuadrillas ascendían entre noviembre y diciembre para extender los trabajos de campo hasta fines del otoño. No obstante, la severidad de este invierno provocó que el inicio de las tareas en la alta montaña se pospusiera para comienzos del año próximo.
Cuadra puntualizó que en la actualidad la totalidad de los esfuerzos operacionales se concentran en las labores de despeje de caminos y en la verificación de pautas estrictas de seguridad para proteger a los trabajadores. Mientras se acondicionan los accesos, la empresa resolvió no frenar el ritmo productivo y dispuso que unas 30 personas de su equipo técnico —compuesto por 14 profesionales de la geología y asistentes, en su mayoría mujeres— permanezcan trabajando en baja montaña. Allí se dedican al análisis detallado de información histórica, mapeo regional y aplicación de herramientas de inteligencia artificial para precisar objetivos exploratorios, ratificando que el proyecto mantiene firmes sus metas de perforación a la espera de relevar el estado del terreno en altura.
El contraste de Gualcamayo en Precordillera
El encuentro también contó con la participación de Ignacio Cuadra, representante de mina Gualcamayo, operada por Minas Argentinas. A diferencia de los yacimientos situados en la Cordillera Frontal y del límite, el proyecto ubicado en la Precordillera sanjuanina no experimentó interrupciones ni perjuicios operativos derivados del temporal de nieve. Durante su presentación, Cuadra expuso el plan estratégico de la compañía enfocado en el depósito Carbonatos Profundos, el cual mantiene un ritmo firme con más de 20.000 metros ya completados de los 26.600 metros de perforación fijados como meta para 2026.
De esta manera, las presentaciones en la Cámara Minera de San Juan dejaron de manifiesto que el invierno de 2026 puso a prueba la capacidad logística y de respuesta de la industria sanjuanina, donde la nieve en alta montaña demoró los inicios tradicionales, pero impulsó una reestructuración operativa basada en la seguridad del personal y la continuidad técnica.



