Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, una fecha impulsada por las Naciones Unidas para generar conciencia sobre la importancia del agua dulce y la necesidad de proteger este recurso cada vez más escaso.
En ese contexto, la desalación de agua de mar se consolida como una alternativa cada vez más utilizada por la minería para reducir la presión sobre fuentes de agua continentales.
En regiones con fuerte actividad minera y escasez hídrica, como el norte de Chile, el agua desalinizada permite abastecer a las operaciones industriales sin recurrir a acuíferos o cursos de agua dulce.
“El agua de napas subterráneas o de fuentes industriales es un recurso limitado y vulnerable. Por eso, el agua desalinizada se presenta como una alternativa sostenible que evita la sobreexplotación de acuíferos y reduce la presión sobre ecosistemas frágiles”, explica Matías Pérez Álvarez, representante técnico de Industria y Minería de Grupo Calidra en Chile.
El proceso comienza con la captación de agua de mar y su posterior tratamiento en plantas desaladoras. Allí, mediante un sistema de ósmosis inversa, es filtrada hasta lograr un agua de alta pureza para su uso industrial.
Una vez completada esa etapa, el agua debe estabilizarse químicamente. En ese punto interviene la cal, que cumple un rol clave para ajustar el pH, aportar minerales y asegurar la calidad del agua. “La cal permite estabilizar el agua luego de la desalación, aportando calcio y evitando que se vuelva corrosiva durante su transporte por tuberías o ductos”, señala Pérez Álvarez.
Este proceso resulta especialmente importante cuando el agua recorre largas distancias desde la costa hasta las zonas mineras, muchas de ellas ubicadas en regiones cordilleranas. Gracias a la cal, el agua logra condiciones químicas estables que protegen la infraestructura y los procesos industriales donde se utiliza.
Además, la cal contribuye a remover impurezas y a garantizar que el recurso cumpla con los estándares de calidad requeridos para su uso. De esta manera, se convierte en un insumo fundamental para el tratamiento del agua en aplicaciones industriales.
En este campo, Grupo Calidra se posiciona como uno de los proveedores de referencia para la industria minera en la región. Sus productos de hidróxido de calcio, desarrollados con altos estándares de pureza y reactividad, permiten acompañar el crecimiento de la desalación como una solución cada vez más relevante para la gestión sostenible del agua.



