Cuánto aporta el litio a la industria minera y al récord histórico de exportaciones del sector

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Cuánto aporta el litio a la industria minera y al récord histórico de exportaciones del sector
Proyecto Kachi, de Lake Resources, en Catamarca, parte de la creciente cartera de desarrollos de litio de Argentina.
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La minería argentina atraviesa un proceso de fuerte expansión y el litio se convirtió en uno de los principales motores de ese crecimiento, tanto por el aumento de la producción como por su creciente aporte a las exportaciones. Los datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), junto con las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), muestran cómo el mineral pasó de ocupar un lugar todavía secundario dentro de la canasta minera a convertirse en un componente cada vez más relevante.

Por Panorama Minero

En 2025, las exportaciones mineras alcanzaron los US$6.075 millones, con un crecimiento del 31% respecto de 2024 y una participación del 6,9% sobre las exportaciones totales de Argentina. Para 2026, el informe elaborado por CAEM-BCR proyecta que las ventas externas del sector podrían superar los US$9.000 millones, lo que implicaría un salto superior al 50% y llevaría a la minería a explicar más del 10% de las exportaciones nacionales, de acuerdo con la proyección de exportaciones totales del REM del BCRA, estimada en US$96.056 millones.

Dentro de ese salto aparece con fuerza el litio. El mineral no solamente aumenta su producción, sino que, a diferencia de otros segmentos de la minería metalífera, combina mayor volumen con una recuperación de los precios internacionales.

El cambio se observa con claridad al comparar 2025 con la proyección para 2026. Durante el año pasado, la producción argentina alcanzó las 116.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), un incremento del 56% interanual y del 241% respecto de 2018. Ese crecimiento permitió que las exportaciones de litio llegaran a US$911 millones, un 44% más que en 2024, aun cuando el precio promedio de exportación había descendido hasta US$8,7 por kilo.

Para 2026, el escenario intermedio proyectado por CAEM-BCR contempla una producción de 172.000 toneladas LCE, un 48% más que en 2025. Pero la diferencia sustancial aparece por el lado de los precios: el valor promedio de exportación se estima en torno a US$14,9 por kilo.

Con esa combinación, las exportaciones de litio podrían alcanzar los US$2.559 millones, un crecimiento del 181% interanual.

El dato permite dimensionar el cambio de escala. En 2025, los US$911 millones exportados por el litio representaron aproximadamente el 15% del total de las exportaciones mineras de ese año. Si en 2026 se cumple la proyección de US$2.559 millones para el litio y las exportaciones mineras superan los US$9.000 millones, el mineral representaría al menos una cuarta parte del negocio exportador minero, aunque la participación exacta dependerá del monto final que alcance el conjunto del sector.

En otras palabras, el litio pasaría de ser fundamentalmente un motor de crecimiento por volumen a convertirse en un motor por volumen y precio. Así lo plantearon los autores del informe CAEM-BCR, Nadav Rajzman y Guido D’Angelo, al analizar la evolución reciente del sector: “El declive productivo de los metales preciosos (oro y plata) tiene como consecuencia el incremento de los costos operativos, que sin embargo el contexto internacional compensa vía suba de los precios internacionales. La contracara es el avance estructural del litio, que combina expansión de volúmenes y una recuperación de precios en 2026”.

El IPI Minero muestra dónde crece la producción

La evolución exportadora tiene un correlato en los indicadores físicos de producción. El Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) del INDEC registró en julio de 2026 una suba del 3,7% interanual, mientras que el acumulado enero-julio mostró un crecimiento del 7,7% frente al mismo período de 2025.

El resultado general, sin embargo, esconde comportamientos muy diferentes entre los grandes segmentos que componen la actividad minera.

Por un lado, la extracción de minerales metalíferos cayó 12,4% en julio respecto de igual mes del año anterior y acumuló una baja del 0,7% entre enero y julio. Este grupo comprende, entre otros productos, la extracción de plata y oro, sus concentrados y el bullón dorado o doré.

Por otro lado, la extracción de minerales no metalíferos y rocas de aplicación mostró un comportamiento completamente diferente: creció 19,7% interanual en julio y acumuló un incremento del 33,7% en los primeros siete meses del año.

Dentro de esta división se encuentran actividades muy diferentes, desde rocas ornamentales, piedra caliza y yeso hasta arenas, arcilla, sal y minerales utilizados para la fabricación de productos químicos. Es justamente en este último grupo donde aparece uno de los datos más significativos para medir el peso del litio.

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En julio, el índice correspondiente a la extracción de minerales para la fabricación de productos químicos alcanzó los 343,2 puntos, tomando como base 2016=100. La actividad creció 9,8% interanual y acumuló una expansión del 46,9% entre enero y julio.

El número resulta particularmente relevante porque dentro de esta categoría el INDEC incluye al carbonato de litio y otros minerales de litio, además de calcita o carbonato de calcio, minerales de boro y otros productos.

Litio: casi 50% de crecimiento acumulado en el IPI Minero

El desglose del INDEC permite ir un paso más allá. Dentro de la extracción de minerales para productos químicos, el carbonato de litio y otros minerales de litio registraron un índice de 407 puntos en julio de 2026, también con base 2016=100. La categoría creció 10,8% frente a julio de 2025 y acumuló una expansión del 49,7% en los primeros siete meses de 2026.

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El dato es superior tanto al crecimiento del IPI Minero general, de 7,7% acumulado, como al de la división de minerales no metalíferos y rocas de aplicación, de 33,7%. También supera el incremento de 46,9% registrado por el conjunto de minerales destinados a la fabricación de productos químicos.

Esto permite identificar al litio como uno de los componentes de mayor dinamismo dentro de la estructura productiva minera, aunque no corresponde atribuirle todo el crecimiento del rubro de minerales para productos químicos, ya que el índice también incorpora calcita, minerales de boro y otros productos.

El cuadro del INDEC muestra, de todos modos, que el litio tiene un peso relevante dentro de ese comportamiento. Mientras el conjunto de minerales para productos químicos aumentó 9,8% interanual en julio, el segmento de carbonato de litio y otros minerales de litio creció 10,8%. En el acumulado, la diferencia es todavía más marcada: 46,9% para el conjunto frente a 49,7% para el litio.

La minería no metalífera también crece, pero con motores diferentes

El crecimiento del conjunto de minerales no metalíferos y rocas de aplicación fue de 19,7% interanual en julio y de 33,7% acumulado. Sin embargo, el comportamiento interno del sector fue heterogéneo.

Las rocas ornamentales retrocedieron 19,9% interanual y acumularon una baja de 10,3%. La piedra caliza y el yeso cayeron 27,6% en julio y 5,7% en el acumulado. Las arenas, canto rodado y triturados pétreos disminuyeron 4,8% en términos interanuales, aunque todavía acumulan una mejora de 2,4%. Arcilla y caolín también bajaron, 1,5% interanual y 8,8% acumulado.

El crecimiento se concentró entonces en otros segmentos. La extracción de minerales para productos químicos avanzó 9,8% en julio y 46,9% acumulado. La extracción de sal, en tanto, mostró un salto de 78,9% interanual y 99,2% acumulado.

En este último caso, el INDEC muestra que el principal impulso provino de la salmuera o solución saturada de sal, que aumentó 81,7% en julio y 102,7% en el acumulado anual. La sal refinada, industrial o de mesa apenas creció 1,9% interanual y cayó 7,3% acumulado, mientras que el cloruro de sodio puro bajó 13% interanual, aunque conserva un crecimiento acumulado de 21,8%.

La comparación resulta importante para dimensionar correctamente el fenómeno del litio: el fuerte crecimiento del IPI no responde a un único mineral. La sal registra tasas de expansión incluso superiores, mientras que el litio aparece como uno de los grandes motores estructurales dentro de los minerales destinados a productos químicos.

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Carbonato de litio: 9.431 toneladas en julio

El dato más concreto sobre la expansión productiva aparece en el volumen de carbonato de litio beneficiado.

Según el INDEC, durante julio de 2026 se beneficiaron 9.431,7 toneladas, lo que significó una expansión del 15,9% respecto de julio de 2025. En el acumulado enero-julio, el crecimiento llegó al 44,3% interanual.

La evolución reciente muestra además una capacidad productiva considerablemente mayor que la observada dos años atrás. En julio de 2024, la producción rondaba las 5.000 toneladas, mientras que en julio de 2025 se ubicó en torno a las 8.130 toneladas y en julio de 2026 llegó a 9.431,7 toneladas.

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La serie también permite observar la fuerte aceleración registrada durante 2025. El máximo señalado en el período analizado se alcanzó en diciembre de 2025, con unas 13.000 toneladas. Luego hubo una corrección durante enero y febrero de 2026, con niveles cercanos a 8.000 y 7.000 toneladas, respectivamente, antes de una recuperación que llevó la producción a aproximadamente 11.500 toneladas en marzo, 11.500 en abril, 11.600 en mayo y 12.000 en junio.

Julio mostró una retracción mensual frente a esos niveles, pero aun así quedó muy por encima de los registros de igual mes de años anteriores y mantuvo una tasa de crecimiento interanual de dos dígitos.

Entre junio y diciembre de 2023, el volumen acumulado se estima en unas 27.200 toneladas, mientras que en 2024 alcanzó aproximadamente 63.000 toneladas. En 2025, la producción volvió a crecer hasta superar las 100.000 toneladas, con un acumulado estimado de 102.380 toneladas y un fuerte salto hacia el cierre del año, que tuvo su máximo en diciembre, con cerca de 13.000 toneladas.

El ritmo se aceleró todavía más en 2026: entre enero y julio se acumularon aproximadamente 76.231,7 toneladas de carbonato de litio y otros minerales de litio, un 44,3% más que en igual período de 2025.

La evolución de la serie confirma así el fuerte aumento de la capacidad productiva del litio argentino en los últimos años. Y ese potencial de crecimiento también se refleja en la cantidad de proyectos que conforman el portafolio sectorial.

De acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera, actualmente existen 56 proyectos de litio en el país: 7 están en operación, 5 en construcción, 2 cuentan con factibilidad, 3 se encuentran en prefactibilidad, 4 en Evaluación Económica Preliminar (PEA), 27 en exploración avanzada y 8 en exploración inicial.

Todos estos proyectos concentran 216,32 millones de toneladas de recursos de LCE y 23 millones de toneladas de reservas, con un potencial productivo estimado en 602.000 toneladas anuales, incluso por encima de la producción proyectada para 2035.

Los siete proyectos que ya se encuentran en operación comercial son Cauchari-Olaroz, Centenario-Ratones, Fénix, Mariana, Olaroz, Sal de Oro y Tres Quebradas, mientras que los cinco emprendimientos actualmente en construcción, Hombre Muerto Oeste, Rincón, Sal de los Ángeles, Sal de Vida y Salar del Rincón, constituyen el próximo salto de capacidad productiva y comenzarán a incorporarse gradualmente durante los próximos años.

Publicado por: Panorama Minero

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