Estudiantes de segundo y tercer año de la Escuela Secundaria Agrotécnica de Tinogasta visitaron las instalaciones de la planta de procesos de Zijin-Liex, en una jornada organizada en articulación con el Centro de Control Minero Ambiental Tinogasta. La actividad, que contó con la presencia de docentes de Física, Química y Biología, les permitió conocer de primera mano el funcionamiento de la industria del litio: sus etapas, sus controles y los perfiles profesionales que la sostienen. Una iniciativa que pone en contacto directo a los jóvenes del oeste catamarqueño con el sector productivo que define cada vez más el horizonte laboral de la región.
Por Panorama Minero
La visita se estructuró en dos instancias complementarias. En planta, los alumnos fueron recibidos por el ingeniero químico Antonio Chen y el supervisor Silvestre Muñoz, quienes explicaron el funcionamiento del proceso productivo, sus etapas principales y los controles operativos implementados. Luego, en el laboratorio químico, fue Martín Maldonado quien presentó las tareas de análisis, control de calidad y monitoreo que se desarrollan en ese sector de la operación.
Más allá del recorrido técnico, la jornada ofreció a los estudiantes una perspectiva concreta sobre la cadena de valor del litio: desde la extracción hasta el tratamiento del mineral, pasando por la importancia que este recurso tiene en la vida cotidiana, presente en los dispositivos y tecnologías de uso diario. No fue una charla abstracta sobre un mineral estratégico, sino un contacto directo con la realidad operativa de una planta en funcionamiento.
Los alumnos también pudieron observar las condiciones de higiene y seguridad implementadas en la operación, un aspecto que suele quedar fuera del radar cuando se habla de minería desde las aulas, pero que en la práctica estructura gran parte del trabajo cotidiano en cualquier instalación del sector.
Ampliar la mirada sobre el campo laboral
Uno de los efectos más concretos de este tipo de actividades es la ampliación del mapa de posibilidades que los jóvenes construyen sobre su futuro. Al recorrer una operación minera activa, los estudiantes entran en contacto con una diversidad de perfiles profesionales y técnicos que raramente aparecen en los programas escolares: ingenieros químicos, supervisores de planta, analistas de laboratorio, especialistas en seguridad e higiene, entre otros.
Esto cobra especial relevancia en localidades como Tinogasta y Fiambalá, donde la actividad minera vinculada al litio representa una de las principales fuentes de empleo genuino y desarrollo económico local. Para los jóvenes de esas comunidades, conocer desde adentro cómo funciona la industria es información concreta para tomar decisiones sobre sus proyectos de vida.
"Continuamos acompañando la educación técnica y generando espacios de acercamiento entre los jóvenes y el mundo del trabajo", señalaron desde la empresa.
Aporte extraordinario de RSE
Por otra parte, la empresa Zijin-Liex confirmó un aporte extraordinario de $250 millones destinado a la ejecución de obras en la ciudad de Fiambalá, que serán decididas por la comunidad local.
El aporte se enmarca en el programa de Responsabilidad Social Empresarial que impulsa la compañía, con el objetivo de contribuir al desarrollo de infraestructura y mejorar la calidad de vida de la comunidad fiambalense.
A través de fondos vinculados a la actividad minera, en Fiambalá ya se concretaron importantes obras de infraestructura, entre ellas los puentes de Medanitos y del camino a las Termas, la nueva Terminal de Ómnibus, el nuevo Hospital de Fiambalá y trabajos de pavimentación urbana, entre otras intervenciones estratégicas para el desarrollo local. Además, se avanza con la construcción del nuevo Hospital de Palo Blanco y se proyecta la puesta en valor del complejo termal.



