El distrito minero Vicuña, el megaproyecto de cobre más ambicioso de la provincia de San Juan y de la Argentina, logró normalizar su esquema logístico tras un periodo de incertidumbre jurisdiccional. Ron Hochstein, CEO del proyecto, confirmó que la disputa con la provincia vecina por el uso de rutas de acceso quedó superada. "Estamos volviendo a La Rioja -anticipó-, hemos podido dialogar con el gobierno y nos complace anunciar que la orden judicial se levantó hoy. Nuestros equipos evaluarán la carretera mañana para determinar su estado, pero podremos volver a utilizarla mañana".
Por Panorama Minero
En la apertura de la primera jornada de la Expo San Juan Minera 2026 organizada por Panorama Minero Hochstein se refirió a la controversia que se originó por una medida judicial que restringía el paso por una traza vial clave para el emprendimiento. "Fue una situación complicada, presentaron una acción inicial hace unas dos semanas y el problema era sobre una parte de la carretera que usamos a través de la provincia de La Rioja", explicó el directivo, aclarando que el tramo en cuestión es vital para la conexión del yacimiento.
El conflicto tuvo un desenlace impulsado por la presión de las comunidades locales de la zona. Hochstein subrayó que la resolución fue fruto de una demanda social al explicar que "esto no fue iniciado por nosotros, fue iniciado como una iniciativa popular de la comunidad y creo que esa es una de las cosas fuertes que nosotros como industria realmente comenzamos a mostrar cómo podemos beneficiar a las comunidades". Según el ejecutivo, los habitantes de la zona manifestaron su rechazo a las restricciones por el temor a perder sus fuentes laborales.
En términos de envergadura, el proyecto Vicuña -que consolida los depósitos Josemaría y Filo del Sol- se perfila como un gigante de escala global bajo la operación conjunta de BHP y Lundin Mining. "Al combinar estos dos yacimientos, esta operación tiene una vida útil de más de 70 años. Será una de las cinco minas de cobre más grandes del mundo, la tercera mina de oro más grande del mundo y la segunda mina de plata más grande del mundo", precisó el directivo sobre el potencial geológico del distrito en un diálogo que se realizó con el periodista Fernando Heredia.
En la charla se resaltó que la inversión inicial requerida para poner en marcha la maquinaria productiva es de magnitudes inéditas para el sector en el país. El directivo detalló que "la primera fase de construcción asciende a US$18.100 millones e incluye más de US$1.400 millones destinados a infraestructura". Este desembolso se suma a lo ya ejecutado en etapas de factibilidad: "Hemos invertido US$800 millones de nuestro presupuesto en ingeniería y en la infraestructura necesaria para mejorar las carreteras", dijo CEO global.
Actualmente, el proyecto atraviesa una fase de intenso despliegue técnico en el terreno para cumplir con los plazos de construcción. "Comenzamos los trabajos preliminares de movimiento de tierras hace aproximadamente una semana. Contamos con varios camiones y operadores nuevos, la mayoría de ellos de la provincia de San Juan", informó el directivo, remarcando que el desarrollo de la ingeniería se realiza de forma paralela a las perforaciones para expandir el recurso mineral.
La logística de exportación de los concentrados es un punto central de la ingeniería de costos y transporte. "Ahora mismo, en la primera etapa, estamos considerando el transporte a través de Argentina y Chile, ya que está mucho más cerca y son más accesibles desde el lado del océano Pacífico en lugar del lado del océano Atlántico", señaló Hochstein al repasar que esta ruta eficiente es clave para asegurar la competitividad de los metales extraídos de la cordillera.
"Hay una cantidad significativa de infraestructura que viene con la Etapa 2, Etapa 3 del proyecto, incluyendo planes de desalinización, posibles instalaciones de tratamiento de concentrado, oleoducto de concentrado, etcétera", adelantó el CEO, proyectando una visión integral de largo plazo para la operación minera. Para las fases más avanzadas del distrito, el plan contempla obras de ingeniería civil de alta complejidad que transformarán la región.
Un elemento determinante para que los accionistas den luz verde definitiva al capital es el marco regulatorio señaló Hochstein, quien fue enfático sobre la necesidad de contar con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). "Una de las cosas clave que estamos esperando para tomar esa decisión sancionada es la confirmación de nuestra solicitud que se presentó en diciembre del año pasado. Ese fue uno de los grandes factores que realmente impulsó a BHP a seguir adelante", dijo.
El objetivo inmediato de la gerencia es alcanzar la Decisión Final de Inversión (FID) antes de que concluya el ciclo actual para lo cual se está "trabajando para que los socio, los accionistas, BHP y Lundin, puedan tomar la decisión final de inversión (FID) o la decisión de construcción para la Etapa 1 antes de que finalice el año", afirmó Hochstein, situando al 2026 como el año bisagra para el inicio de la construcción masiva.
Para respaldar esta transición, la empresa se encuentra en un proceso agresivo de reclutamiento de personal especializado, según explicó el directivo. "Estamos contratando a un número significativo de personas en este momento. Nuestra empresa de ingeniería duplicará su personal el próximo mes", reveló el directivo. Este crecimiento en la plantilla técnica es el indicador más claro de la inminencia de los anuncios de construcción para el distrito sanjuanino.
Finalmente, el directivo destacó el entorno favorable que ofrece la administración provincial para el desarrollo de la industria: "Contamos con dos socios que desean que el proyecto avance con rapidez, y la calidad es fundamental. Es un momento excelente, y creo que San Juan, en muchos aspectos, es una provincia minera con un enorme potencial", concluyó Hochstein, anticipando que en los próximos tres meses habrá anuncios significativos respecto a la infraestructura y los plazos definitivos de obra.


