La expansión de Vaca Muerta está generando una demanda minera que Neuquén procura atender con producción propia, pero también funciona como punto de partida para una estrategia más amplia sobre los recursos del subsuelo provincial. Las arenas cuarcíferas o silíceas utilizadas en la fractura hidráulica constituyen hoy el desarrollo más vinculado a una actividad productiva en crecimiento, mientras que el oro, la plata, el potasio, el cobre, el uranio y las tierras raras permanecen en distintas etapas de exploración o evaluación.
Por Panorama Minero
El presidente de la Corporación Minera de Neuquén (Cormine), Mariano Grillo, explicó este escenario en una entrevista realizada por AM Cumbre, donde señaló que la provincia busca acompañar el crecimiento hidrocarburífero y, al mismo tiempo, ordenar una actividad minera que considera estratégica para ampliar la matriz extractiva neuquina.
Las arenas como vínculo entre minería y Vaca Muerta
Cormine trabaja desde hace varios años en el análisis de arenas destinadas a la industria petrolera, una línea que cobró mayor importancia con el crecimiento de la actividad no convencional. Se trata de un insumo utilizado en las operaciones de fractura hidráulica, cuya demanda aumenta a medida que se incorporan nuevos pozos y se incrementa la escala de desarrollo de Vaca Muerta.
“Cormine tiene una visión más integral de la minería”, afirmó Grillo, aunque destacó que las arenas silíceas ocupan un lugar prioritario por la ventaja que representa para Neuquén contar con una actividad hidrocarburífera de gran escala.
El titular de la empresa estatal sostuvo que ya existen resultados positivos en la provincia y mencionó el caso de operadoras que estarían utilizando arenas neuquinas. Según indicó, una de ellas trabaja actualmente con el 100% de arena producida en Neuquén, un antecedente que, a su entender, confirma la posibilidad de desarrollar una oferta local.
La provincia cuenta con distintos sectores bajo evaluación, entre ellos áreas ubicadas entre Zapala y Cutral Co, Rincón de los Sauces, Senillosa y zonas cercanas a Añelo. Grillo señaló que se obtuvieron resultados favorables en varios puntos, aunque aclaró que cada material debe ser sometido a estudios específicos antes de ser utilizado.
La arena no se incorpora directamente al proceso de fractura luego de su extracción. Requiere análisis de sus propiedades físicas, clasificación, lavado y otros tratamientos. En función de los resultados, las empresas operadoras determinan si pueden utilizarla de manera individual o si deben combinarla con materiales de otras procedencias.

Una demanda que superará la capacidad neuquina
El desarrollo de una producción local no eliminará, al menos en el corto plazo, la necesidad de recurrir a otras provincias. Grillo estimó que a partir de 2027 la demanda de arena para Vaca Muerta podría superar los 8 millones de toneladas.
“Neuquén no va a dar abasto”, afirmó. En ese contexto, señaló que ya se observan materiales provenientes de Entre Ríos y que también se analizan o buscan alternativas en Chaco y Chubut. A esa lista sumó estudios realizados en provincias como Santiago del Estero y Misiones.
El escenario plantea una competencia por desarrollar nuevas fuentes de provisión, pero también una necesidad de coordinación entre jurisdicciones. Desde Cormine se impulsa la conformación de una mesa de arena con participación de las provincias que cuentan con recursos potenciales.
El objetivo sería unificar criterios, compartir mejores prácticas y ordenar una cadena que, según Grillo, está creciendo con rapidez, pero sin una planificación común. La discusión no se limita a determinar dónde existe arena, sino también a establecer condiciones de producción, tratamiento, transporte y control.
El impacto logístico de la provisión
La escala de la demanda ya tiene efectos sobre la infraestructura. Grillo mencionó el ingreso de aproximadamente 3.000 camiones diarios con arena a Neuquén, volumen que comparó con varios trenes completos circulando por las rutas.
El dato expone uno de los principales límites del modelo actual. El crecimiento de Vaca Muerta exige garantizar el abastecimiento del insumo, pero también resolver cómo se transporta, desde qué lugares, con qué controles y bajo qué estándares ambientales.
“Hay que mirarlo de forma seria, integral y con mucho cuidado también del medio ambiente”, planteó el titular de Cormine. La posición de la empresa estatal es que el abastecimiento no puede analizarse solamente desde la disponibilidad geológica del material, sino que debe incluir la logística y el impacto territorial asociado.
En ese marco, el desarrollo de proveedores neuquinos permitiría reducir parte de las distancias de transporte, aunque no eliminaría la participación de otras provincias. La propia estimación de demanda expuesta por Grillo anticipa un mercado que requerirá múltiples fuentes de abastecimiento.
Andacollo, el primer activo metalífero
La agenda minera neuquina no se limita a las arenas. El segundo para la firma estatal fue la reactivación de Andacollo, el proyecto de oro y plata ubicado en el norte provincial.
Grillo explicó que la provincia recuperó el activo luego de un proceso judicial y concursal que se extendió durante aproximadamente seis años. Según señaló, el proyecto podría ser licitado nuevamente en los próximos meses.
La futura convocatoria tendría como condición la presentación de fondos propios, garantías concretas y capacidad para sostener el desarrollo. La intención oficial es evitar que el proyecto quede en manos de una empresa sin respaldo financiero suficiente o que sea utilizado como una experiencia exploratoria sin continuidad operativa.
Cormine también tendría una participación directa en la futura estructura. “La decisión es participar en todo”, afirmó Grillo, al explicar que la empresa estatal intervendría con un porcentaje todavía no definido y tendría funciones de control sobre aspectos ambientales, laborales y operativos.
El modelo buscaría reproducir, dentro de la minería, el esquema de participación que Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) aplica en el sector hidrocarburífero. La diferencia con experiencias anteriores, según el presidente de Cormine, estaría en que la provincia no se limitaría a otorgar el activo, sino que conservaría una presencia dentro de la operación.
Grillo sostuvo además que en Andacollo sólo se exploró alrededor del 10% del área y que existe potencial para ampliar el conocimiento geológico del proyecto. La licitación, de concretarse, será una prueba para el modelo de participación estatal que Neuquén busca aplicar en la minería.
Potasio, infraestructura y nuevos recursos
El potasio constituye otro de los recursos considerados estratégicos. Grillo señaló que el norte neuquino cuenta con potencial en este mineral y que la demanda mundial de fertilizantes podría favorecer una nueva evaluación del sector.
Para avanzar, identificó al ferrocarril como una infraestructura central. La recuperación del tren permitiría mejorar la salida de minerales y abriría la posibilidad de procesar potasio en Neuquén o trasladarlo hacia otros centros industriales.
El funcionario también hizo referencias al cobre, el uranio y las tierras raras. En estos casos, el nivel de desarrollo es más preliminar. Sobre las tierras raras, Grillo reconoció que todavía existe poca información y que los indicios identificados aparecen distribuidos en distintos sectores, una condición que podría dificultar su eventual extracción.
Mencionó además un proyecto de ley que incorporaría las tierras raras a la primera categoría minera, una modificación que podría mejorar su consideración dentro del régimen minero y promover nuevas investigaciones.
De las arenas a una estrategia minera más amplia
La producción de arenas para Vaca Muerta es actualmente el punto donde la minería neuquina tiene una conexión más directa con una industria en expansión. La existencia de demanda, empresas operadoras y áreas en evaluación permite avanzar sobre una necesidad concreta de la actividad hidrocarburífera.
Pero el desarrollo de esa cadena también revela los límites de la infraestructura disponible y la falta de coordinación entre las provincias con potencial productor. La mesa interprovincial propuesta por Cormine busca responder a ese problema antes de que la demanda alcance una escala mayor.
En paralelo, Neuquén intenta recuperar proyectos metalíferos y atraer nuevas inversiones hacia el oro, la plata, el potasio y otros recursos.
El desafío será transformar la disponibilidad geológica en operaciones con financiamiento, infraestructura, controles ambientales y participación económica local.



