Mendoza puso a prueba en campo el modelo UGA con la primera inspección participativa en PSJ Cobre Mendocino

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Mendoza puso a prueba en campo el modelo UGA con la primera inspección participativa en PSJ Cobre Mendocino
Los ciudadanos mayores de edad pueden participar en los controles mediante una inscripción abierta.
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A menos de seis meses de su conformación formal, la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) vinculada a PSJ Cobre Mendocino realizó su primera inspección participativa abierta a la comunidad en el proyecto ubicado en Uspallata. La recorrida reunió a autoridades provinciales, representantes de organismos técnicos y ciudadanos inscriptos para participar del control y seguimiento de las actividades actualmente autorizadas en el yacimiento.

Por Panorama Minero

La instancia representa el primer despliegue territorial de una estructura que Mendoza activó tras la ratificación legislativa de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de PSJ, el primer proyecto metalífero de explotación aprobado en la provincia bajo el marco de la Ley 7.722. También marca el paso desde la formalización institucional hacia la operatividad concreta de un esquema que el Gobierno provincial busca instalar como estándar para el desarrollo minero.

Qué es la UGA

La Unidad de Gestión Ambiental es un organismo técnico y multisectorial creado para acompañar el control y seguimiento de los proyectos mineros con Declaración de Impacto Ambiental aprobada. Su función es complementar el trabajo de la Autoridad Ambiental Minera y de la Policía Ambiental Minera a través de inspecciones en terreno, revisión documental, seguimiento técnico y evaluación continua de los informes que se incorporan al expediente ambiental.

Su diseño apunta a ampliar la base de control y fortalecer la trazabilidad de cada etapa operativa. No se limita a la fiscalización tradicional: incorpora una lógica de monitoreo permanente y participación abierta.

En el caso de PSJ, la UGA está integrada por más de 20 organismos, entre ellos el Departamento General de Irrigación, la Fundación Universidad Nacional de Cuyo, la Universidad Tecnológica Nacional, áreas provinciales de ambiente, biodiversidad, patrimonio cultural, planificación territorial, la Dirección Provincial de Vialidad, el EPRE y organismos vinculados al seguimiento hídrico y energético.

A esa estructura se suma un componente que distingue al modelo mendocino: la posibilidad de participación directa de ciudadanos mayores de edad mediante inscripción abierta para formar parte de los controles.

Su implementación comenzó con Malargüe Distrito Minero Occidental I, luego avanzó con Malargüe Distrito Minero Occidental II y ahora, con PSJ, se aplica por primera vez a un proyecto de explotación.

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De la exploración a la explotación

La diferencia de escala entre esos antecedentes y PSJ es técnica y operativa. Mientras las UGAs de Malargüe acompañan proyectos en etapas tempranas de exploración, con campañas orientadas a validación inicial de objetivos geológicos y generación de información base, PSJ ya trabaja sobre un depósito delimitado y con una etapa de densificación de datos que forma parte del camino hacia definiciones de factibilidad y desarrollo.

El proyecto ya cuenta con Declaración de Impacto Ambiental aprobada y ratificada por ley, y actualmente avanza con una campaña de perforación in-fill, una etapa orientada a densificar información dentro de zonas mineralizadas ya conocidas para mejorar la resolución del modelo geológico y optimizar variables clave de diseño e ingeniería.

En ese contexto, el CEO de PSJ Cobre Mendocino, Fabián Gregorio, señaló que “si bien estamos atravesando una etapa de desarrollo muy técnica, con un fuerte trabajo de ingeniería, también consideramos esencial escuchar a la comunidad”.

Eso modifica la naturaleza del control. A mayor madurez del proyecto, mayor complejidad técnica, mayor volumen de información y mayor necesidad de seguimiento permanente sobre variables ambientales, operativas e hídricas.

En ese contexto, PSJ se convierte en el primer test del modelo UGA aplicado sobre un proyecto que apunta a producción.

La primera recorrida en PSJ

Durante la visita, los participantes recorrieron las áreas donde actualmente se desarrolla la campaña de perforación in-fill y otras tareas técnicas vinculadas a la consolidación de información geológica y de ingeniería. El recorrido comenzó con una inducción de seguridad e higiene y continuó con presentaciones técnicas sobre los objetivos de la campaña, la metodología de trabajo y las medidas de gestión ambiental implementadas.

Posteriormente, la comitiva se trasladó hacia distintas locaciones operativas donde pudieron observar en terreno las perforaciones y otros trabajos asociados al proceso de densificación de información del yacimiento.

A diferencia de una campaña exploratoria inicial, la perforación in-fill trabaja sobre sectores donde ya existe información geológica previa y busca aumentar la densidad de datos para reducir incertidumbre sobre continuidad, geometría y distribución de leyes dentro del yacimiento. Esa información resulta clave para ajustar parámetros geotécnicos, mejorar la planificación minera y optimizar el diseño futuro de la operación.

Durante la inspección, desde la Dirección de Minería remarcaron además que parte de las tareas están siendo ejecutadas por empresas mendocinas con trabajadores mendocinos. “Pudimos revisar las locaciones donde se encuentran trabajando empresas mendocinas con empleados mendocinos. Estas instancias permiten que la comunidad forme parte de los controles y que la sociedad pueda ver de primera mano qué es lo que se está haciendo y realizar el seguimiento de cada etapa del proyecto”, señaló Jerónimo Shantal.

El dato empieza a vincular el avance técnico del proyecto con la construcción de una red de proveedores locales y con una de las variables que la provincia busca fortalecer de cara a la expansión minera: la capacidad de respuesta industrial y de servicios.

Transparencia, trazabilidad y control continuo

El modelo UGA se inserta además dentro de la adhesión de Mendoza a la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI), un estándar internacional promovido para fortalecer la publicación de información, la rendición de cuentas y la participación multisectorial en actividades vinculadas a recursos naturales.

En la práctica, esto implica que el seguimiento no se agota en una inspección puntual. La UGA tiene facultades para revisar documentación técnica, coordinar nuevas inspecciones, analizar desvíos y dar seguimiento al cumplimiento de los compromisos ambientales asumidos por la empresa.

El funcionamiento de este esquema empieza a ser central en una provincia donde la minería metalífera estuvo paralizada durante casi dos décadas y donde uno de los principales desafíos sigue siendo sostener mecanismos de control visibles, permanentes y verificables.

Con esta primera inspección participativa en PSJ, Mendoza abrió una nueva etapa dentro de ese proceso. No sólo por el avance de un proyecto puntual, sino porque comienza a medir en territorio la capacidad real de sostener el modelo de control que busca consolidar para el desarrollo de la industria minera.

Publicado por: Panorama Minero

Categoría: Noticias

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