Jaguar Uranium finalizó un programa inicial de 200 muestras de roca en el proyecto Huemul, en Malargüe, Mendoza, dentro de una campaña que apuntó a validar y ampliar información histórica sobre mineralización de uranio, cobre y vanadio en superficie. La compañía informó además la identificación de una posible tendencia de cobre de 4 kilómetros en la zona Uryco, mientras aguarda los resultados de laboratorio que definirán los próximos pasos de exploración.
Por Panorama Minero
La campaña de campo se desarrolló durante dos semanas sobre el proyecto Huemul, un paquete de más de 27.000 hectáreas ubicado en el departamento de Malargüe. Según informó la empresa, el trabajo incluyó muestreo de roca sobre algunos de los objetivos considerados prioritarios dentro del distrito, relevamientos de afloramientos mineralizados y evaluación de sectores históricos vinculados a antiguas labores mineras.
La compañía señaló que las observaciones preliminares realizadas en campo muestran consistencia general con antecedentes históricos del proyecto, donde se reportaban leyes promedio cercanas a 0,21% de uranio, 2,0% de cobre y 0,11% de vanadio. Sin embargo, aclaró que esos datos históricos aún no fueron verificados bajo estándares actuales y que toda la información permanece sujeta a validación mediante análisis de laboratorio.
Uno de los puntos destacados del programa fue la detección de mineralización visible de uranio y cobre en distintos afloramientos cercanos a la antigua mina Huemul, además de la toma de muestras sobre vertederos históricos que, de acuerdo con la inspección visual y registros previos, contendrían mineralización de uranio, cobre y vanadio.
La empresa remarcó que todavía no pueden extraerse conclusiones sobre continuidad, leyes o potencial económico del sistema hasta contar con los ensayos correspondientes y una etapa posterior de análisis técnico.
Uryco y la identificación de una posible tendencia de cobre
Dentro del programa, Jaguar Uranium también avanzó sobre la zona Uryco, ubicada en el sector sur del proyecto. Allí, la compañía informó que el muestreo sobre extensiones de rumbo permitió identificar una posible tendencia de mineralización cuprífera de aproximadamente cuatro kilómetros en afloramiento.
Según detalló la empresa, las observaciones de campo son consistentes con la escala sugerida previamente por trabajos históricos y refuerzan la idea de un sistema mineralizado de mayor extensión dentro del distrito.
El programa se desarrolló en una etapa todavía temprana de exploración y sin perforación asociada, por lo que el foco actual permanece centrado en la validación geoquímica de superficie y en la definición de futuros objetivos de trabajo.
Un distrito con antecedentes productivos
El proyecto Huemul se encuentra anclado sobre la que fue la primera mina productora de uranio de Argentina. La operación fue puesta en marcha en 1955 y permaneció activa hasta 1975 bajo control de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Registros históricos mencionados por la compañía indican que durante ese período se procesaron alrededor de 130.000 toneladas de mineral en la planta de Malargüe.
El sistema presenta mineralización tipo sandstone-hosted asociada a uranio, cobre y vanadio, dentro de un distrito que la empresa considera largamente subexplorado bajo métodos modernos de exploración.
En paralelo al programa de muestreo recientemente concluido, Jaguar Uranium ya había formalizado la activación de un esquema exploratorio más amplio sobre Huemul, estructurado en etapas y con un horizonte técnico de 12 meses. El plan contempla una inversión estimada de US$1,1 millones y considera trabajos de prospección, estudios geofísicos, cartografía geológica de detalle, muestreo geoquímico y radiometría aérea mediante drones con sensores gamma espectrométricos orientados a detectar anomalías asociadas a uranio, potasio y torio.
La planificación técnica también prevé la integración de la información en modelos geológicos tridimensionales para la definición de targets exploratorios y una futura campaña de perforación diamantina de aproximadamente 2.000 metros distribuidos inicialmente en 10 sondajes, junto con tareas de trincheras y protocolos QA/QC para control de calidad.
Actualmente, el avance hacia etapas de mayor intervención -incluyendo perforación- permanece sujeto al cumplimiento de requisitos ambientales y técnicos adicionales establecidos dentro de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), entre ellos la actualización de la Línea de Base Ambiental, detalles operativos y observaciones vinculadas a contingencias y aperturas de caminos.
Minerales críticos, financiamiento y estrategia corporativa
El avance de Huemul también aparece vinculado al nuevo escenario internacional asociado a minerales críticos. En su comunicado, la compañía relacionó el proyecto con el acuerdo marco firmado entre EE.UU. y Argentina para asegurar cadenas de suministro de minerales estratégicos, además del convenio de colaboración firmado con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza en marzo de 2026.
Según indicó Jaguar Uranium, el carácter histórico-productivo de Huemul podría permitir su encuadre dentro de futuras iniciativas de financiamiento internacional vinculadas a minerales críticos, incluyendo herramientas como EXIM Bank o International Development Finance Corporation (DFC), sujetas todavía a procesos de evaluación.
El proyecto concentra uranio, cobre y vanadio en un mismo distrito, tres minerales considerados estratégicos tanto para la transición energética como para el abastecimiento industrial y nuclear.
Detrás del programa exploratorio aparece además una estrategia corporativa orientada a financiar etapas tempranas de exploración mediante mercados internacionales. Jaguar Uranium debutó en febrero de 2026 en el NYSE Stock Exchange, en una operación diseñada para captar alrededor de US$25 millones destinados a acelerar campañas geológicas, estudios técnicos y generación de información sobre activos uraníferos históricos en Sudamérica.
La estructura contempló la emisión de aproximadamente 6,25 millones de acciones Clase A, junto con instrumentos financieros asociados a warrants y opciones, dentro de un modelo típico de compañías junior enfocadas en revalorizar activos históricos a partir de exploración y expansión de conocimiento geológico.
Dentro de esa estrategia, Mendoza ocupa un rol central para la compañía. Además de Huemul, Jaguar también apunta sobre Sierra Pintada, último enclave productor de uranio del país, mientras busca posicionarse sobre distritos con antecedentes productivos, infraestructura regional y tradición vinculada a la industria nuclear argentina.
Con los resultados analíticos todavía pendientes, la campaña inicial en Huemul permitió a Jaguar Uranium completar una primera validación de superficie sobre uno de los distritos históricos de uranio de Mendoza. La identificación de nuevas áreas mineralizadas y de una posible tendencia cuprífera de 4 kilómetros comienza ahora a definir el próximo paso técnico del proyecto: transformar observaciones preliminares en información geológica verificable.



