Juan Quispe, Presidente de FLS Sudamérica, analiza las perspectivas del cobre en Argentina, el papel de los proveedores mineros y el creciente uso de la analítica avanzada.
Por Panorama Minero
¿Qué motivó a FLS a inaugurar una oficina comercial en San Juan?
Vemos que la minería está tomando un fuerte impulso en San Juan y existe un conjunto de proyectos que permite delinear buenas perspectivas para el desarrollo de la actividad en la provincia. La escala de estas iniciativas permite dimensionar ese potencial. Según la evaluación técnica presentada por Vicuña en 2026, la primera etapa de desarrollo centrada en Josemaría y una planta concentradora en San Juan, contempla una inversión inicial estimada de US$7.100 millones.
Como empresa con presencia global y una amplia experiencia en la industria minera, queremos ser parte de este proceso y contribuir al crecimiento de la minería en Argentina, acompañando el desarrollo de nuevos proyectos y las necesidades que surgirán a medida que avancen. Creemos que este desarrollo abre oportunidades para todos y que San Juan, la provincia y Argentina en su conjunto, puedan seguir avanzando de la mano de una minería responsable y sustentable, que genere valor y mantenga un compromiso permanente con el cuidado del medio ambiente.
Dentro de la gama de productos y servicios de FLS, ¿qué actividades se desarrollarán desde San Juan?
FLS tiene una oferta muy completa para el procesamiento de minerales. Tenemos lo que en minería se conoce como full flowsheet, porque podemos participar en las distintas etapas del proceso, desde la reducción del tamaño de la roca hasta la concentración y el filtrado para obtener los concentrados finales de cobre.
En San Juan hay un hito especialmente importante para nosotros: los molinos que utilizará el proyecto Vicuña serán de FLS. Son equipos de gran escala, de clase mundial, similares a los que están operando en grandes proyectos mineros en otras partes del mundo. Nuestro principal desafío será acompañar al cliente en la operación de estos equipos y ayudar a que puedan obtener el máximo rendimiento de ellos.
Al mismo tiempo, estamos participando en otros proyectos y compitiendo en distintas oportunidades, por lo que esperamos ir incorporándonos a nuevas líneas de negocio a medida que avance el desarrollo minero en la provincia. Y para nosotros la apertura de esta oficina también tiene un significado importante. Hasta ahora nuestra compañía tenía una representación legal en Argentina, pero esta es la primera vez que contamos con una oficina y con personal contratado trabajando directamente en el país. Es un paso importante para nuestra operación en Argentina y también para Sudamérica, y estamos muy contentos de poder darlo.

¿Cómo observa FLS el desarrollo de la minería del cobre en San Juan? ¿Cómo se perciben Argentina y la provincia desde una compañía global?
Vemos un potencial muy grande. Si Argentina logra seguir avanzando en las condiciones de estabilidad que se necesitan para atraer inversiones de largo plazo, creemos que San Juan puede tener un desarrollo minero muy importante.
Hay que considerar, además, que los yacimientos de San Juan, de Argentina y de las provincias cercanas son de clase mundial y cuentan con recursos de gran magnitud. Por eso, desde nuestra perspectiva como compañía global, vemos un escenario con oportunidades concretas para el desarrollo de la minería del cobre. Ahora, transformar ese potencial en proyectos y en desarrollo para la región requiere del trabajo conjunto de muchos actores. Está la sociedad, las empresas mineras, los proveedores, las industrias que se van a desarrollar en torno a esta actividad y también las autoridades.
Si todos esos actores logran trabajar de manera coordinada, Argentina tiene la posibilidad de construir una industria minera de gran escala, como ha ocurrido en países como Chile, Perú o Australia. Para nosotros, justamente, ese es uno de los motivos para estar presentes en San Juan y acompañar este proceso desde el inicio.
¿Las experiencias desarrolladas en países como Chile y Perú pueden trasladarse a Argentina?
Sí, creo que hay muchas experiencias que se pueden aprovechar. Uno de los principales desafíos será desarrollar los recursos humanos y las capacidades que requiere una industria minera de esta escala, y eso toma tiempo.
Si miramos lo que ocurrió en Chile cuando la minería comenzó a crecer llegaron profesionales de Australia, Canadá y Estados Unidos, que aportaron su experiencia y ayudaron a desarrollar la industria. Hoy, la minería chilena está liderada principalmente por profesionales locales. En Perú ocurrió algo parecido. Durante su etapa de crecimiento minero, muchos profesionales chilenos contribuyeron a ese proceso y hoy la industria peruana cuenta con una importante base de profesionales locales.
Argentina probablemente tendrá que recorrer un camino similar. En ese sentido, tiene una ventaja importante: cuenta con Chile y Perú como países vecinos, con profesionales de mucha experiencia que pueden aportar durante las primeras etapas, mientras se desarrollan las capacidades y el talento local.
¿Qué perfiles profesionales integran FLS y cuáles podrían incorporarse al equipo local?
Tenemos especialistas a distintos niveles. Por un lado, están nuestros expertos globales, que se encuentran en diferentes partes del mundo y apoyan proyectos internacionalmente. También contamos con especialistas regionales que atienden los distintos mercados de Sudamérica, además de los equipos locales que ya tenemos en países como Chile y Perú.
En Argentina estamos empezando a buscar a nuestros primeros especialistas locales para incorporarlos a programas de entrenamiento y desarrollo. Mientras esas capacidades se van formando, podremos apoyar la operación con expertos regionales de Chile, Perú o Brasil y, cuando sea necesario, con especialistas globales.
Nuestro objetivo es que, a mediano plazo, Argentina cuente con sus propios expertos, que puedan desarrollarse junto con la industria. Formar a un profesional con el nivel necesario para asesorar sobre la operación y asegurar el desempeño de nuestros activos toma al menos unos tres años, y por eso estamos trabajando desde ahora en la implementación de esas capacidades en el país.
Cuando habla de especialistas, ¿a qué perfiles profesionales se refiere?
Contamos con ingenieros químicos, metalurgistas y mecánicos, además de profesionales especializados en electrónica y electricidad. Son diversas especialidades, principalmente vinculadas con la ingeniería.
También estamos incorporando especialistas en analítica avanzada, a través de un área denominada Performance IQ, que aplica estas herramientas para mejorar el desempeño de los equipos.

¿Qué papel está adquiriendo la inteligencia artificial en este proceso?
La inteligencia artificial está entrando de manera gradual en la minería. Probablemente avanza a un ritmo menor del que nos gustaría, pero hay una razón para ello: es una industria intensiva en capital, con inversiones de largo plazo y activos de gran escala que no se pueden modificar de un día para otro.
Por eso, el mayor espacio que vemos hoy está en utilizar estas herramientas para entender mejor lo que ocurre en una operación y encontrar oportunidades de mejora. La analítica permite, por ejemplo, identificar patrones, anticipar situaciones y tomar decisiones que ayuden a mejorar el desempeño de los equipos que ya están instalados.
Si una herramienta recomendara rediseñar completamente un molino, llevar esa recomendación a la práctica sería complejo por la magnitud de la inversión. En cambio, si permite identificar cómo operar mejor ese mismo molino, dónde existen pérdidas de eficiencia o qué variables se pueden ajustar, el aporte puede ser mucho más inmediato. En FLS estamos trabajando en este ámbito a través de nuestra área de Investigación y Desarrollo en Dinamarca. Allí analizamos estas tecnologías y desarrollamos soluciones que posteriormente pueden implementarse en las distintas operaciones y mercados donde estamos presentes.
Más allá de contar con productos de alta calidad, ¿qué importancia adquiere el servicio para los clientes mineros?
Es fundamental. Trabajé durante muchos años en minería y me tocó estar del lado del cliente, utilizando los servicios de grandes fabricantes de equipos. Esa experiencia me permitió entender que no basta con contar con productos de primer nivel; el servicio, el soporte y el acompañamiento durante la operación son igualmente relevantes.
Recientemente, durante la Semana CESCO en Chile tuvimos la oportunidad de reunirnos, junto al CEO de FLS, con cinco CEOs de importantes grupos mineros. Todos coincidieron en un punto: las compañías pueden contar con equipos de alta calidad, pero necesitan también un servicio que les permita obtener el máximo desempeño de esos activos.
El objetivo es que los equipos alcancen el rendimiento proyectado al momento de diseñar la operación y que puedan mantenerlo durante toda su vida útil. En ese sentido, FLS busca ser un socio de largo plazo para sus clientes, acompañándolos durante la operación y aportando la experiencia y el soporte necesarios para que sus equipos mantengan el desempeño esperado.



