El proyecto El Seguro ocupa un lugar singular dentro de Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO). Fue el primero en activarse en territorio, funcionó como punta de lanza del MDMO I y hoy se consolida como el segundo proyecto más avanzado del distrito. Sin embargo, su principal diferencial no reside únicamente en su grado de avance: El Seguro es desarrollado por la empresa estatal Impulsa Mendoza Sostenible S.A., lo que lo convierte en el primer caso concreto para evaluar hasta dónde puede llegar Mendoza en un proceso de exploración minera liderado directamente desde el Estado.
Por Panorama Minero
En los hechos, El Seguro operó como proyecto piloto del modelo mendocino. Sobre este emprendimiento se pusieron a prueba los procedimientos administrativos, ambientales, logísticos y técnicos que luego deberían escalar al resto del portfolio del distrito. Por eso, su evolución excede ampliamente su dimensión individual: marca el ritmo y, en buena medida, también los límites operativos del propio MDMO.
Actualmente, el proyecto atraviesa una etapa clave de obras tempranas, centrada en la construcción del camino de acceso, una infraestructura estratégica para habilitar la logística, facilitar la fiscalización y preparar el terreno para las futuras campañas de perforación.
Ese avance fue recientemente auditado en campo por la Autoridad Ambiental Minera de Mendoza, integrada por la Dirección de Minería, la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental y la Policía Ambiental Minera (PAM). La inspección tuvo como objetivo verificar el cumplimiento de los requisitos técnicos, ambientales y de seguridad, tanto vinculados a la instalación del campamento como a la apertura de caminos. Durante la recorrida, los equipos constataron el cumplimiento de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y de la normativa minera vigente, en el marco del esquema de seguimiento permanente que aplica la provincia sobre los proyectos del MDMO.
Desde el Gobierno provincial remarcaron además que El Seguro se enmarca en la estrategia de exploración impulsada por Mendoza, bajo criterios de sostenibilidad, control ambiental y transparencia institucional.
Geología y perforación
Desde el punto de vista geológico, El Seguro se apoya sobre tres propiedades mineras, denominadas Fausto, Gitana y Yeso, emplazadas en una zona atravesada por dos grandes fajas metalogenéticas. Por un lado, el Arco Magmático Jurásico, dominado por intrusivos graníticos y volcanitas basáltico-andesíticas, con control estructural en las formaciones Río de las Damas y Tordillo. Por otro, el Arco Magmático Mioceno-Plioceno, que representa la prolongación austral de una de las provincias cupríferas más importantes del planeta y está asociado a sistemas de pórfidos de cobre-oro.
Esta ubicación resulta central para la estrategia del proyecto, ya que lo posiciona dentro del mismo corredor geológico que sustenta la gran minería chilena, aportando un respaldo técnico relevante a la política provincial de desarrollo del distrito.
El programa de exploración contempla etapas de prospección, exploración indirecta –con trabajos de geofísica, mapeo y muestreo– y exploración directa mediante perforación. Para esta última, que debería ejecutarse tras la finalización del camino de acceso, se proyecta el uso de dos equipos de aire reverso (RC) y tres máquinas de diamantina (DDH), una configuración típica de campañas avanzadas de exploración cuprífera.
En términos operativos, el proyecto prevé un despliegue significativo de infraestructura y maquinaria. En ese contexto, surge una pregunta clave: si la firma estatal avanzará por sí sola con estos procesos de exploración avanzada, que implican una fuerte inyección de recursos, o si, en su defecto, buscará negociar el proyecto o incorporar socios para afrontar esta etapa.
Carácter estratégico
Más allá de su complejidad técnica, El Seguro instala una pregunta estructural para Mendoza: hasta dónde puede llegar una empresa estatal en un proceso de exploración minera. Impulsa Mendoza no solo debe demostrar capacidad geológica y operativa, sino también eficiencia administrativa, velocidad de ejecución y disciplina presupuestaria, en un negocio intensivo en capital y riesgo.
Este carácter estratégico no es casual. Se trata de un proyecto que Impulsa Mendoza adquirió a la empresa mendocina Agaucu incluso antes de que se hiciera pública la idea de Malargüe Distrito Minero Occidental, prácticamente en simultáneo con la conformación de la propia empresa estatal. Esa convergencia temporal convirtió a El Seguro en la propiedad ideal sobre la cual comenzar a diseñar el esquema del distrito: un activo ya disponible, con antecedentes técnicos y bajo control estatal, que permitió estructurar una herramienta orientada a acelerar el tratamiento legislativo de múltiples proyectos y, al mismo tiempo, generar un volumen relevante de exploración en el sur mendocino.
A partir de ese punto de partida se fue construyendo el MDMO como instrumento operativo, pensado para ordenar proyectos, unificar criterios ambientales y habilitar campañas exploratorias en escala. El proceso avanza, aunque no con la velocidad originalmente pretendida por el Ejecutivo provincial, pero continúa consolidándose: ya cuenta con una segunda etapa aprobada y un nuevo paquete de iniciativas en evaluación, en un esquema que busca ampliar progresivamente el frente exploratorio en Malargüe.
En ese marco, El Seguro mantiene su rol de proyecto testigo. No solo fue el primero en activarse, sino que sigue funcionando como referencia para medir tiempos administrativos, ejecución de obras tempranas y capacidad real de despliegue en territorio. Su evolución permite anticipar hasta dónde puede escalar el modelo del distrito y qué tan rápido puede traducirse en metros de perforación, datos geológicos concretos y la definición de nuevos blancos cupríferos.


























