La provincia de Catamarca aprobó la novena actualización del Informe de Impacto Ambiental (IIA) del proyecto minero Bajo La Alumbrera, habilitando la reactivación de fases remanentes de explotación en Bajo La Alumbrera y Bajo El Durazno. La medida fue oficializada mediante una resolución del Ministerio de Minería del 30 de abril y contempla un esquema operativo de seis años, entre 2026 y 2031, junto con nuevas obligaciones ambientales, sociales y de monitoreo para la empresa operadora.
Por Panorama Minero
La aprobación alcanza a la reactivación de la Fase 13 del yacimiento Bajo La Alumbrera (BLA) y las Fases 4 y 5 de Bajo El Durazno (BED), incluyendo tareas de reacondicionamiento de infraestructura minera, estabilización de taludes, desagote de pits, movimiento de mineral hacia planta y refuerzo del dique de colas.
De acuerdo con la resolución, el cronograma prevé que durante el primer año se avance sobre tareas preparatorias y acceso al sector Bajo El Durazno, mientras que a partir del segundo año comenzará nuevamente el ingreso de mineral a planta. La operación simultánea de ambos sectores se extendería hasta 2031, año previsto para el cierre del nuevo ciclo operativo.
Participación ciudadana y evaluación interinstitucional
Uno de los ejes centrales del proceso fue la instancia de participación ciudadana implementada por el Ministerio de Minería provincial, que incluyó consultas públicas, talleres técnicos, fiscalizaciones interinstitucionales y audiencias públicas en los departamentos Andalgalá y Belén.
Del mismo, participaron organismos técnicos provinciales vinculados a recursos hídricos, medio ambiente, arqueología y promoción social minera, además de comunidades originarias y actores locales del área de influencia directa del proyecto.
La resolución señala que el proyecto se desarrolla en un ambiente “ampliamente caracterizado”, con más de veinte años de monitoreos y controles ambientales, y sostiene que la reactivación propuesta no incorpora impactos significativamente distintos a los ya evaluados en declaraciones de impacto ambiental anteriores.
Nuevas exigencias ambientales y monitoreo permanente
Sin embargo, la aprobación ambiental quedó sujeta a un conjunto de obligaciones técnicas y operativas para Minera Alumbrera Limited y YMAD, vinculadas a auditorías externas, monitoreo participativo y controles ambientales permanentes.
Entre los principales requerimientos se destacan: auditorías ambientales mensuales; incorporación de tecnología de control en tiempo real; actualización de programas de control ambiental; fiscalización comunitaria participativa; reportes sobre calidad de aire, agua y biodiversidad y presentación de balances hídricos e indicadores de huella hídrica y carbono.
La resolución también establece que las actividades podrán ser suspendidas si se detectan incumplimientos ambientales o desvíos significativos respecto de los parámetros aprobados.
Empleo local y proveedores regionales
Otro de los aspectos incorporados en la resolución es la obligación de priorizar la contratación de mano de obra y proveedores locales del área de influencia directa del proyecto, particularmente de los departamentos Andalgalá, Belén y Santa María.
El Ministerio de Minería estableció que las incorporaciones laborales deberán canalizarse obligatoriamente a través del Campus de Entrenamiento Laboral provincial, mientras que la empresa deberá presentar planes anuales de compras y contrataciones orientados a incrementar progresivamente la participación de proveedores catamarqueños en la cadena de valor minera.
Además, el acto administrativo incorpora lineamientos vinculados a perspectiva de género, programas de capacitación, pasantías estudiantiles y fortalecimiento de actividades económicas regionales complementarias.



