Costos energéticos, infraestructura y contexto global condicionan la actividad, mientras el alza de los metales abre nuevas oportunidades.
Por Panorama Minero
El conflicto en Medio Oriente y sus derivaciones sobre el mercado energético global encendieron alertas en el sector industrial y minero del norte argentino. Desde Jujuy, el ingeniero Nilo Carrión, vicepresidente de la Unión Industrial e integrante de la Cámara Minera, analizó el escenario actual y estimó que el sector minero está atravesado por la incertidumbre, pero también por oportunidades.
Ante la consulta sobre el impacto del conflicto bélico en los combustibles, Carrión explicó que aún no hay definiciones claras, aunque el contexto ya genera preocupación. “Estamos revisando qué pasa con las cotizaciones… hay un estado de incertidumbre”, afirmó y además indicó que, si bien no hay una afectación directa inmediata, las subas recientes y las dudas sobre la provisión en el NOA obligan a seguir de cerca la evolución del mercado.
En ese marco, al referirse a la situación particular de Jujuy, remarcó que el problema de los combustibles está profundamente ligado a cuestiones estructurales. La distancia y la falta de infraestructura encarecen la logística y condicionan la competitividad. “La región del NOA y particularmente Jujuy es la que sufre más fuertemente este tipo de embates”, sostuvo, y agregó que se trata de una discusión histórica vinculada al estado de rutas, la falta de ferrocarril y la necesidad de inversiones.
Por otro lado, y al referirse a la provisión de gas, volvió a poner el foco en la incertidumbre, explicó que el contexto internacional podría generar tensiones en los precios, especialmente si se prioriza la exportación. “Es una incertidumbre”, resumió, y planteó la necesidad de una intervención estatal que garantice el abastecimiento interno.
Al respecto, también mencionó las desigualdades regionales en los costos energéticos. “La realidad es que nosotros, los industriales, pagamos el gas en Jujuy a veces hasta un 90% más caro en la zona de Jujuy que en Buenos Aires, hablando de la industria”, dijo enfatizando en que se trata de una problemática histórica que impacta directamente en la competitividad de la industria.
Consultado sobre el desempeño reciente de la industria, explicó que el cambio de contexto económico obligó a una fuerte readaptación. Si bien valoró ciertos aspectos como la estabilidad, también advirtió sobre las dificultades. “Nos está obligando a readaptarnos… desaprender y aprender a hacer cosas nuevas”, expresó. En ese escenario, sostuvo que la caída del poder adquisitivo impactó en la demanda interna, afectando a varias industrias, aunque aclaró que la minería logró sostenerse mejor que otros sectores.
Al analizar las diferencias entre rubros, destacó que el impacto es desigual. Mientras algunas actividades se ven perjudicadas por la apertura económica y la competencia externa, otras encuentran oportunidades. “Hay sectores que están siendo fortalecidos y otros que han tenido que cerrar o parar sus operaciones”, resumió, en referencia a un proceso de reconfiguración productiva.
En relación con las perspectivas del sector energético y minero, consideró que el escenario es favorable, en gran parte por el impulso de nuevas normativas, especialmente el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que apunta a proyectos de gran escala. “La mayoría de los proyectos que están entrando están concentrados en el área energética y minera”, explicó, y destacó que esto podría traducirse en mayores inversiones en el corto y mediano plazo.
Respecto a las importaciones, Carrión indicó que la flexibilización de las restricciones mejoró la operatoria de las empresas. “Se ha facilitado el acceso a importar los insumos que se necesitan”, afirmó, destacando que esto permite acceder a maquinaria y repuestos sin las trabas del pasado, aunque reconoció que el sistema aún no está completamente liberado.
Al ser consultado sobre el impacto en la industria local, sostuvo que en Jujuy no se registraron cierres masivos, aunque sí algunas dificultades. “No ha habido una gran afectación en cuanto al empleo industrial”, detalló, pero aclaró que sectores como el comercio están atravesando una situación más compleja.
En cuanto al rol de la minería en el actual contexto, el dirigente fue claro al señalar que se trata de una actividad con ventajas competitivas, aunque condicionadas por factores estructurales. “Tenemos la fortuna de tener el recurso aquí y el infortunio de no tener las condiciones óptimas”, expresó, en referencia a la necesidad de infraestructura y a los costos asociados al desarrollo de los proyectos, debido a que a nivel nacional se frenó la inversión en ello.
Sobre este punto, profundizó en las dificultades que enfrentan las empresas, especialmente en el caso del litio. Explicó que los proyectos deben invertir en caminos, energía y servicios básicos, lo que incrementa significativamente los costos. “Las empresas tienen que construir su infraestructura para desarrollarse”, afirmó y marcó una diferencia con otros países donde estas condiciones ya están dadas.
En relación con la política nacional, y la idea de que las propias mineras deban invertir en infraestructura, consideró que esto representa una desventaja competitiva. Sin embargo, reconoció que la estabilidad macroeconómica actual genera un marco más previsible para las inversiones. En ese sentido, valoró los cambios recientes, aunque advirtió que aún quedan desafíos por resolver.
Al abordar el impacto en el empleo, indicó que en Jujuy la minería mantiene un ritmo de crecimiento, aunque su capacidad de generación de puestos de trabajo es limitada. “No es posible que esos proyectos absorban la cantidad de empleo que se necesita”, afirmó, aunque destacó el efecto positivo en proveedores y servicios asociados.
Consultado sobre el Corredor Bioceánico, consideró que se trata de una iniciativa clave para el desarrollo regional. “Creemos que es muy importante para la región”, sostuvo, al señalar que este tipo de proyectos contribuyen a mejorar la infraestructura y a generar nuevas oportunidades comerciales.
En cuanto a la relación con las comunidades, destacó que en Jujuy se ha logrado un vínculo relativamente fluido. “Se ha producido un fenómeno muy particular”, explicó, al mencionar que muchas comunidades se han fortalecido a partir de la actividad minera, aunque reconoció que persisten algunos conflictos.
Crecimiento y oportunidades para Los Tilianes
En ese contexto, Carrión también se refirió a los planes de expansión de la empresa que integra, vinculados directamente al crecimiento de la actividad minera en la región. Según explicó, la firma avanza en la incorporación de un nuevo equipo de producción que permitirá ampliar de manera significativa su capacidad operativa y mejorar la calidad de sus productos. “Hemos tomado la decisión de incorporar un nuevo equipo que nos va a permitir crecer fuertemente en nuestra capacidad de producción”, relató.
El proyecto, que se encuentra en una etapa inicial de gestiones, contempla la importación de tecnología, en línea con la mayor apertura para el acceso a bienes de capital. La expectativa es que hacia fines de 2027 la nueva unidad esté plenamente operativa, aportando mayor disponibilidad de insumos estratégicos como la cal, clave para distintos procesos mineros.
Carrión destacó que esta inversión responde a una visión de mediano plazo, orientada a acompañar el desarrollo del litio y otros minerales en el NOA. “Apuntamos al crecimiento de la industria del litio en la región”, afirmó, aunque también mencionó el potencial del cobre y otros proyectos en exploración.
En ese sentido, destacó la importancia de anticiparse a la demanda ya que la empresa busca posicionarse como proveedor clave en una región donde la actividad muestra dinamismo creciente, tanto en Jujuy como en Salta. “Nuestro insumo es vital para los proyectos mineros y queremos estar preparados”, concluyó.
