Una joven profesional jujeña desarrolló un innovador producto estabilizante de caminos, especialmente diseñado para las vías que conectan y sostienen la actividad minera. La propuesta se destaca por su alto impacto ambiental positivo, ya que permite reutilizar sales residuales provenientes de la producción de carbonato de litio, con propiedades similares a la bischofita, un insumo que actualmente se importa desde Chile.
Por Panorama Minero
“El proyecto consiste en la producción de estabilizantes de caminos a partir de la recuperación de sales de los salares del Noroeste Argentino. Se desarrolla un proceso que permite obtener este producto utilizando sales residuales, que hoy son un residuo industrial generado durante la producción de carbonato de litio”, explicó la ingeniera química Josefina Singh, autora de la investigación.
El objetivo central es transformar un residuo industrial en un insumo útil para la industria minera, aportando una solución concreta a una problemática operativa y ambiental. En ese sentido, Singh remarcó la relevancia provincial del proyecto, ya que permitiría mejorar la estabilización de caminos no asfaltados y rutas provinciales utilizadas intensivamente por la logística minera.
Además, estos corredores viales no solo son clave para la actividad productiva, sino también para las comunidades de la región, que los utilizan a diario para trasladarse hacia centros urbanos y económicos para realizar trámites, compras y gestiones esenciales.
“El residuo que se propone reutilizar contiene iones —principalmente cloruro de magnesio, calcio y sodio— que no están siendo aprovechados. Estos compuestos son muy similares a los que contiene la bischofita, un producto que no se produce en Argentina y que se importa desde Chile para el control de polvo y la estabilización de suelos”, precisó Singh.
Desde el punto de vista ambiental, el análisis realizado en el marco del proyecto demuestra resultados contundentes. “Se podría reducir en un 90% la cantidad de sólidos del residuo industrial y, además, disminuir en un 93% el consumo de agua que actualmente se utiliza para el mantenimiento vial”, detalló. Este aspecto cobra especial relevancia en un contexto donde el agua es un recurso escaso y estratégico para la región.
Actualmente, el mantenimiento de caminos en el NOA abarca unos 600 kilómetros. En aproximadamente 40 kilómetros se utiliza agua como ligante temporal, un recurso que se evapora rápidamente y pierde efectividad. En esos tramos se emplean cerca de 1.200 metros cúbicos diarios, lo que equivale a unos 438.000 metros cúbicos de agua al año, implicando un uso intensivo y poco eficiente del recurso.
La propuesta de Singh apunta a reemplazar este esquema por el uso de sales residuales de la producción de carbonato de litio, capaces de generar una salmuera con propiedades estabilizantes similares a la bischofita, pero con menores costos y mayor eficiencia. “El agua se evapora rápido y el efecto de estabilización se pierde. En cambio, una salmuera permite que las sales provoquen la estabilización y el aglomerado del suelo. Mi trabajo se centró en producir estabilizantes de caminos a partir de sales residuales, logrando características comparables a las de la bischofita”, explicó.
El estudio concluye que se trata de una solución salina eficaz y de alta eficiencia como supresor de polvo y estabilizante de suelos, con beneficios directos en la reducción de pasivos ambientales, la reutilización de residuos industriales y el ahorro significativo de agua.
Desde lo académico y la experiencia en minería
El proyecto fue desarrollado como trabajo final de grado de la carrera de Ingeniería Química en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu). La tesis, titulada “Producción de estabilizante de caminos a partir de la recuperación de sales de los Salares del Noroeste Argentino”, fue dirigida por el Dr. Daniel Ernesto Galli, co-dirigida por el Ing. Demetrio Humana y contó con la asesoría del Ing. Lucas Javier Chumacero. El tribunal evaluador estuvo integrado por los ingenieros Andrea Alejandra Arduino, David Alejandro Blasco y Edith Amalia Gareca.
Si bien se trata de un trabajo académico, Singh cuenta con una trayectoria de 15 años en el sector minero, lo que le permitió identificar una problemática concreta y desarrollar una solución con alto potencial de aplicación. “Elegí este desarrollo porque responde a una necesidad real del país. Veo un gran potencial de negocio y ese interés ya fue reconocido. La beca en el exterior también me la otorgaron por este proyecto”, aseguró.
En 2022, fue becada por la University of British Columbia (Canadá), donde fue seleccionada entre las 60 personas más influyentes en minería de Argentina y Chile gracias a este desarrollo. Posteriormente, obtuvo una nueva beca para participar en Perú en un programa sobre econometría del agua, al que asistieron solo dos representantes argentinos.
En diciembre de 2024, fue invitada por la Embajada de Perú en Argentina a participar en una formación sobre proveedores mineros, fortaleciendo su red de contactos con actores estratégicos de la minería latinoamericana. Actualmente, se prepara para iniciar un MBA en la Universidad de Buenos Aires (UBA), con media beca, con el objetivo de potenciar el proyecto de estabilizantes como un negocio de alto impacto para la industria minera.



























